Operación Embarcadero
Hasta 50 kilos de cocaína a la semana y un arsenal de armas cortas: cae una banda dedicada al tráfico de armas que operaba en Sevilla y Tenerife
¿Por qué es importante? Si bien la Guardia Civil ya había detenido a siete implicados, hace seis meses, ahora suma tres más, que ya están en prisión.

Resumen IA supervisado
La Guardia Civil ha desmantelado por completo una organización criminal dedicada al tráfico de armas y cocaína, con operaciones en Sevilla y Tenerife. En esta segunda fase de la operación Embarcadero, se han detenido a tres personas más, sumando un total de diez arrestos, y se han realizado registros en cuatro inmuebles, incautando armas, drogas, dinero, vehículos de lujo y documentación relevante. La banda, que movía 50 kilos de cocaína semanalmente, tenía una estructura jerarquizada y utilizaba identidades robadas para el tráfico de drogas. Se han bloqueado activos adquiridos ilegalmente y se ha detenido a un alto responsable de la organización.
* Resumen supervisado por periodistas.
Desmantelada por completo una banda dedicada al tráfico de armas y todo tipo de munición. La operación se ha llevado a cabo en Sevilla y Tenerife, donde guardaban todo un arsenal de armas cortas. Entre ambas ciudades, movían 50 kilos de cocaína a la semana. Si bien la Guardia Civil ya había detenido a siete implicados, hace seis meses, ahora suma tres más, que ya están en prisión.
Esta actuación, de la que ha informado este miércoles en un comunicado la Guardia Civil, se enmarca en la segunda fase de explotación de la denominada operación Embarcadero. Con esta actuación, desarrollada por las Comandancias de Sevilla y Tenerife, se da por desarticulada completamente la presunta organización criminal, incluida su cúpula directiva y la infraestructura logística que mantenía activa en ambas zonas.
En la segunda fase se han practicado cuatro entradas y registros, tres de ellas en Tenerife y una en Sevilla. En los inmuebles se ha intervenido documentación de interés para la investigación, numerosos dispositivos informáticos, sustancias dopantes y estupefacientes, dinero en efectivo, vehículos de alta gama, relojes y joyas de elevado valor, además de defensas extensibles y dispositivos tipo 'táser'.
Entre las personas detenidas se encuentra quien ejercería, según las investigaciones, como segundo responsable de la organización, lo que ha permitido neutralizar por completo la estructura de mando que aún permanecía operativa tras la primera fase.
La investigación también ha localizado nuevos activos patrimoniales presuntamente adquiridos con beneficios procedentes del tráfico de armas y de cocaína, que habrían sido introducidos en el circuito legal mediante un presunto delito de blanqueo de capitales. Por ello, se ha procedido al bloqueo de inmuebles, cuentas bancarias y otros activos localizados, así como a la incautación de diversos vehículos vinculados a la organización.
Primera fase de la operación Embarcadero
La operación Embarcadero tuvo una primera fase de explotación en noviembre de 2025, en la que fueron detenidas siete personas, de las cuales cinco fueron enviadas a prisión provisional, entre ellas el principal responsable de la estructura asentada en Sevilla.
Entonces se desmanteló un taller clandestino preparado para la modificación y fabricación de armas de fuego y municiones, dotado además de un banco de pruebas insonorizado. En aquella fase fueron intervenidas más de 30 armas de fuego cortas y detonadoras transformadas para efectuar fuego real, más de 1.300 cartuchos metálicos, dinero en efectivo, joyas, relojes de lujo, máquinas de contar dinero y equipos específicos para detectar vigilancias policiales.
Las investigaciones permitieron constatar que, de forma paralela a la actividad relacionada con el tráfico de armas, la organización habría enviado semanalmente más de 50 kilos de cocaína desde Sevilla y Madrid con destino Tenerife a través de empresas de paquetería. En conjunto, se ha acreditado el envío de más una tonelada de cocaína en menos de diez meses, que era distribuida rápidamente en la isla. Para dificultar la identificación de los responsables, la organización utilizaba documentos nacionales de identidad sustraídos a terceras personas, empleando esas identidades en los envíos de la droga.
Estructura jerarquizada
La investigación ha puesto de manifiesto que la presunta organización criminal presentaba una estructura perfectamente definida, con funciones repartidas, una marcada jerarquía interna y dos núcleos principales de dirección, uno en Sevilla y otro en Tenerife.
La actividad ilícita desarrollada, tanto por la modificación y venta de armas de fuego en el mercado negro como por el tráfico de importantes cantidades de cocaína, suponía un grave riesgo para la seguridad ciudadana, según la Guardia Civil. Tras la puesta a disposición judicial de los detenidos en la segunda fase la autoridad judicial ha decretado el ingreso inmediato en prisión provisional sin fianza para tres de ellos.
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