Europa respalda la amnistía
Puigdemont califica como "victoria rotunda" el aval del TJUE a la ley de amnistía: "La amnistía es europea, la represión es española"
Los detalles El expresident de la Generalitat y líder de Junts celebra que la Justicia europea respalde la ley pactada por su partido con el PSOE en 2023, aunque por ahora no tendrá efectos sobre la orden de detención que pesa sobre él.

Resumen IA supervisado
Carles Puigdemont, expresident de la Generalitat y líder de Junts, ha calificado la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) como una "victoria rotunda" del independentismo. El fallo avala la ley de amnistía y asegura que no contraviene el derecho de la Unión Europea, considerando que ni la malversación ni el terrorismo afectan el ordenamiento europeo. Puigdemont celebra este dictamen como un triunfo político frente a los poderes del Estado español y advierte a los tribunales españoles de que deben aplicar la amnistía integralmente. A pesar de este logro, Puigdemont subraya que el camino para acabar con la represión no ha terminado y reitera su compromiso con la independencia de Cataluña.
* Resumen supervisado por periodistas.
Una "victoria rotunda" del independentismo. Así ha definido el expresident de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que avala la ley de amnistía, considerando que ni la malversación ni el terrorismo conculcan el ordenamiento europeo.
El que fuera president de la Generalitat durante el referéndum de independencia del 1 de octubre de 2017 ha celebrado un dictamen que, asegura, supone "un triunfo político del independentismo catalán frente a los poderes del Estado español", ya que "la ley no contradice en absoluto el derecho de la Unión".
"El TJUE no podía ser más claro y no ha dejado ninguna rendija por la que pueda discutirse nuestra victoria", ha festejado el exmandatario en un mensaje publicado a través de la red social X. De igual modo, advierte a los tribunales españoles que "si continúan negándose a aplicar la amnistía de forma integral, no solo estarán incumpliendo una ley aprobada por las Cortes y declarada constitucional, sino que, además, estarán enfrentándose al derecho europeo". "Es una victoria rotunda, un triunfo político del independentismo catalán frente a los poderes del Estado español", ha añadido.
El líder independentista ha apuntado en su publicación que la sentencia "blinda" una ley de amnistía que "no querían" muchos: "Ni el presidente Illa, ni el PSC, ni el PSOE ni, obviamente, la derecha política, mediática y judicial española. Tampoco la quería Pedro Sánchez… hasta que necesitó los votos de Junts per Catalunya".
"Hoy tenemos derecho a celebrar una victoria ganada a pulso. Sin embargo, el camino para acabar con la represión no ha acabado", ha indicado el expresidente de la Generalitat. Puigdemont ha zanjado reclamando que termine esa "represión" a las personas afectadas por la amnistía, pero también exige que se extienda a las personas que no pueden acogerse a dicha ley "para poder recuperar fuerzas y recursos y centrarse en el objetivo principal, que es la independencia de Cataluña".
El comunicado completo de Puigdemont
La amnistía es europea, la represión es española.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha confirmado lo que ya sabíamos desde el primer día: que la Ley de Amnistía que exigimos para la investidura de Pedro Sánchez, y que aprobamos después de que se incorporaran las exigencias de Junts per Catalunya en relación con las fantasiosas acusaciones de terrorismo, no contradice en absoluto el derecho de la Unión. En otras palabras: que si se siguen negando a aplicar la amnistía de manera integral no solo estarán incumpliendo una ley aprobada por las Cortes y declarada constitucional, sino que, además, estarán enfrentándose al derecho europeo. El TJUE no podía haber sido más claro y no ha dejado ninguna rendija por la que pueda discutirse nuestra victoria.
Porque es una victoria rotunda, un triunfo político del independentismo catalán frente a los poderes del Estado español. No es la primera victoria en Europa: como mínimo es la tercera. Recordemos que conseguimos blindar ante el TJUE la decisión de la justicia belga de no acceder a la extradición del conseller Puig, en aquella importantísima sentencia para la defensa de los derechos de las minorías en la que se acuñó el concepto de GOI (grupo objetivamente identificable de personas). Después conseguimos derrotar al Parlamento Europeo cuando aprobó retirarnos la inmunidad, porque había actuado con un demostrado sesgo político, lo que refuerza el carácter político de la persecución de la que somos víctimas desde hace casi nueve años. Y finalmente, la sentencia de hoy, en la que se ha blindado una amnistía que no querían ni el presidente Illa, ni el PSC, ni el PSOE ni, obviamente, la derecha política, mediática y judicial española. Tampoco la quería Pedro Sánchez… hasta que necesitó los votos de Junts per Catalunya.
Tuvimos que votar no al primer redactado de la ley de amnistía porque excluía a los activistas acusados de terrorismo. Pensábamos que debían incluirse y que podíamos hacerlo de una forma escrupulosamente respetuosa con el derecho europeo. Como en tantas otras ocasiones en las que hemos tenido que marcar posición, no fue fácil que se entendiera aquel «no». Pero teníamos razón, y es de justicia que así se reconozca.
Hoy tenemos derecho a celebrar una victoria ganada a pulso. Sin embargo, el camino para acabar con la represión no ha terminado. Sabemos a quiénes nos enfrentamos, y algunos no nos llamamos a engaño. Ciertamente, tenemos muchas más herramientas que respaldan nuestra posición y que serán útiles para el futuro. Pero el partido ya no se jugará en Europa, sino en el Bernabéu, con los árbitros y el público inclinados hacia un lado. No debería ser así y, con la sentencia de hoy, ya no debería haber margen para ello…
Quien piense que esto nos hará renunciar se equivoca profundamente. Como se ha equivocado todos estos años. Necesitamos que termine la represión no por un beneficio personal (para esas cosas ya existen otras figuras distintas de la amnistía), sino para recuperar fuerzas y recursos y centrarnos en el objetivo principal, que es la independencia de Cataluña (sabiendo que debemos hacerlo en un contexto más difícil y hostil, y en medio de una división que hace las delicias del españolismo).
Para terminar, quisiera hacer público mi agradecimiento a todas las personas que han sabido soportar la presión y las maniobras sucias de todo tipo, pensadas para hacer descarrilar la operación y obligarnos a desistir de la posición que hemos mantenido; una de ellas es Gonzalo Boye. Sin su experiencia europea y sin su conocimiento jurídico difícilmente habríamos obtenido una sentencia europea tan contundente.