Prácticamente con lo puesto, un 7 de febrero de 1937 cientos de miles de personas abandonaban Málaga huyendo de las tropas nacionales franquistas. Ana estuvo allí, era una niña. "Salimos en el coche con otra familia más y fuimos por la carretera muy malamente", recuerda.

Aquel éxodo, con la premisa de 'sálvese quien pueda' se conoce como la 'Desbandá'. Salvador tenía nueve años cuando huyó con sus padres. "Dile a mamá que coja lo más imprescindible porque nos vamos", le pidió su padre.

Era cuestión de tiempo que Málaga cayera en manos de los militares franquistas. "Se despertaron sin saber que iban a estar huyendo hacia Almería, las tropas nacionales estaban en la montaña, las podían ver", destaca Elena de Miguel, periodista de Diario Sur.

No había otra opción. "Sólo hay un camino, es un camino entre la montaña y el mar, una estrecha carretera", explica Jesús Majada, historiador experto en 'La Desbandá'

Sin apenas zonas para esconderse, 219 kilómetros separaban Málaga y Almería y había que recorrerlos a pie para tener alguna posibilidad de sobrevivir. "Enfrente estaban los barcos de guerra dando cañonazos y venían los aviones ametrallando", lamenta Ana.

Es uno de los episodios más cruentos de la Guerra Civil con bombardeos indiscriminados desde tierra aire y mar.

Hoy decenas de personas repiten el mismo camino que hicieron las víctimas. Entre 3.000 y 5.000 personas se dejaron la vida en la huida. "He ido descubriendo partes de la historia familiar porque mi abuela estuvo allí", ha destacado María José González, nieta de una víctima de 'La Desbandá'.

Les recuerdan con una marcha. "Mi padre fue una de las víctimas, hay que sacar del olvido esta masacre, el mayor genocidio ocurrido en España", cuenta el nieto de una víctima.

Se cumplen 83 años de aquel momento histórico de la Guerra Civil que derramó muchísima sangre de españoles.