No habrá manifestaciones en Madrid por el 8 de marzo. A última hora de la noche, la justicia se pronunció, avalando la petición que horas antes había realizado la Fiscalía de Madrid. De esta forma, la capital no acogerá las protestas del movimiento feminista por razones "única y exclusivamente sanitarias". En su escrito, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha respaldado la prohibición de Delegación de Gobierno alegando que estas concentraciones suponen un "riesgo para la salud pública".

"Teniendo en cuenta la intencionalidad de los colectivos convocantes de ejercer su derecho a manifestarse, buscado un gran número de reuniones, y teniendo en cuenta las circunstancias epidemiológicas, la celebración de estas concentraciones eleva el riesgo de contagios de manera exponencial", se recoge en el escrito del auto. En las tres resoluciones ya notificadas a las partes recurrentes, el tribunal ha rechazado las alegaciones al considerar que el cómputo de celebraciones solicitadas, más de 100, "excede completamente los parámetros médicos sanitarios que deberían imperar en un estado de alarma provocado por una pandemia mundial".

Los magistrados entienden así que el derecho fundamental de manifestarse no es de carácter absoluto porque la prohibición deriva de una evidente finalidad: "Evitar la propagación de una enfermedad grave cuyo contagio masivo puede llevar al colapso de los servicios públicos de asistencia sanitaria". Cree, además, que las medidas de prevención actuales pueden ser insuficientes: "[...] Teniendo en cuenta la dificultad de mantener el distanciamiento interpersonal en una concentración, quedando únicamente a merced de la protección de la mascarilla, lo que podría resultar insuficiente". Horas después de las primeras resoluciones, los jueces han hecho públicas cinco más que rechazan el mismo número de recursos presentados por sindicatos y organizaciones feministas.

La decisión adoptada por el tribunal se ha dado después de escuchar a todas las partes, y siguiendo el criterio de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado, que primaban el derecho a la vida frente al de manifestación. No obstante, los sindicatos UGT y CCOO han anunciado un recurso ante el Tribunal Constitucional alegando que la resolución "emplea argumentos de carácter general para desestimarla" y que "ni Delegación del Gobierno ni el propio tribunal han planteado alternativas, como el cambio de lugar o de hora". Así, creen que con esta decisión "se produce una vulneración de derechos fundamentales".

Frente a la prohibición de la Delegación de Gobierno se habían presentado varios recursos por una decisión que numerosos colectivos feministas y sociales consideran "indignante". La razón: desde el inicio de la pandemia, Madrid ha acogido todo tipo de manifestaciones y protestas donde, en muchos casos, no se respetaban las medidas mínimas para garantizar la seguridad y el derecho a la salud de los manifestantes, argumentando además que se celebraban en el marco de una situación epidemiológica más grave por el número de contagios y de fallecidos diarios.

A destacar: en mayo de 2020, activado ya el estado de alarma para hacer frente a los primeros estragos de la pandemia de coronavirus, Madrid se encontraba en la fase 0 de la escalada. En ese momento, se llevó a cabo una protesta contra el Gobierno con caceroladas en el barrio de Salamanca que fue permitida. Un mes después, en junio, también se autorizó una concentración por el movimiento 'Black Lives Matter' que llegó a reunir a 3.000 personas. Y en el mes de febrero de este 2021 se llegó a permitir una concentración que superó el número de personas autorizadas para conmemorar a la División Azul. Entre medias, se dieron en la capital otras tantas movilizaciones en defensa de la sanidad pública y numerosas protestas de negacionistas de la pandemia.

Que nadie se equivoque, nuestra fuerza no va a estar en cuántas mujeres consigamos salir el 8M a la calle"

Irene Montero (ministra de Igualdad)

Las resoluciones expuestas por el tribunal de justicia madrileño no han tardado en generar reacciones de todo tipo en el terreno político. Irene Montero ha puesto en valor la fortaleza del feminismo de cara a la celebración de este 8M, y ha advertido: "Se van a equivocar quienes pretendan medir la fuerza del movimiento por lo llenas que estén las calles y las plazas. (...) Este 8M no vamos a poder juntar nuestros cuerpos en las calles como estamos acostumbradas a hacer siempre, pero que nadie se equivoque, nuestra fuerza no va a estar en cuántas mujeres consigamos salir el día 8 a la calle".

Así se ha expresado la ministra de Igualdad en un acto organizado por su formación, Unidas Podemos, denominado 'Poder Feminista', donde ha lamentado que el feminismo sea "el enemigo a batir". En este sentido, ha denunciado que se haya puesto en la diana a las mujeres y al movimiento a través de "campañas de hundimiento, humillación, ridiculización y desprestigio individual"; campañas que, según ha afirmado que cuentan con Isabel Díaz Ayuso como "una de las mayores representantes". Precisamente, la presidenta de la Comunidad de Madrid también se ha hecho eco de la decisión del TSJM.

Al contrario de lo que critican muchos colectivos feministas, Díaz Ayuso considera que la Delegación del Gobierno en Madrid "actúa correctamente" al prohibir las manifestaciones del 8 de marzo, y ha afeado que en 2020 se permitieran concentraciones similares "cuando había informes de la Consejería de Sanidad que alertaban del peligro de las mismas", algo que, tal y como ha incidido, llevó al delegado de Gobierno en la región, José Manuel Franco, a "estar imputado". Ayuso ha querido reservar unas palabras sobre la jornada del 8M, indicando que es "un día para reivindicar el papel de la mujer" y asegurando que "tres de cada cuatro empleos destruidos en el mes de febrero es empleo femenino".

Manifestaciones en otros puntos de España

En otras comunidades, sin embargo, sí parece que se llevarán a cabo movilizaciones de carácter feminista para reivindicar la importancia del 8M; movilizaciones que no han sido puestas en cuestión, y que contarán con actos al aire libre, aplausos desde los balcones y otras actividades de carácter alternativo para adaptarse a la grave situación epidemiológica que sigue atravesando el país. En Galicia, el colectivo Galegas 8M ha convocado varias manifestaciones a lo largo del territorio autonómico. Bajo el lema 'sen coidados non hai vida' (sin cuidados no hay vida), la agrupación se reunirá denunciando, a su vez, el "paternalismo" que dicen que se ha impuesto sobre el derecho a movilizarse de las mujeres: "Los derechos de las mujeres no se confinan".

También en Cataluña diversos colectivos feministas preparan para este 8M unas 60 concentraciones, según ha informado la Conselleria de Interior de la Generalitat; entre ellas, una concentración convocada por Vaga Feminista que se celebrará entre la avenida Diagonal y la Gran Vía de Barcelona y que podría contar, según se prevé, con hasta 3.600 personas, aforo máximo permitido con el objetivo de respetar los 2,5 metros cuadrados de separación entre los participantes. Y ante la decisión judicial dada en Madrid, Vaga Feminista ha animado a "no quedarse, destacando las graves consecuencias que ha provocado la pandemia en las mujeres trabajadoras y en sus condiciones laborales.

Y en otros puntos, como Murcia, el sindicato CNT AIT de Cartagena ha optado por declarar una jornada de huelga general para este día 8 con el objetivo de destacar el "papel decisivo" que han tenido las mujeres este año de pandemia para "sustentar este sistema": "Somos esas, las migrantes, las racializadas, las precarizadas por el sistema, las mujeres rurales, las mujeres trans, las limpiadoras de primera línea que no vacunan, las limpiadoras y cuidadoras que no tienen siquiera la posibilidad de hacerlo porque carecen de contrato, las que nos envolvimos en bolsas de basura para protegeros", han señalado desde el sindicato.

En Sevilla, las mujeres quieren simbolizar la unidad mediante una madeja lila. Y con paseos en bicicleta, lecturas literarias, homenajes a las limpiadoras de hotel y un 'rodea el Parlamento andaluz'; todo con el propósito de respetar las normas sanitarias impuestas tras estar todo un año en la diana por sus movilizaciones al inicio de la pandemia. Porque, como ha recordado Luz Marina, miembro de la Asamblea Feminista Unitaria de Sevilla, se han vertido constantemente "mensajes misóginos a un movimiento que exige la igualdad entre hombres y mujeres".

También en Asturias hay convocadas 13 concentraciones con aforo limitado y distancia de seguridad. "No vamos a salir en masa, tenemos acciones controladas en distintas localidades, con aforo controlado y de forma estática", han asegurado desde la agrupación 'Asturies Feminista 8M'. En Salamanca, por el contrario, las feministas han decidido no convocar manifestaciones; una decisión meditada, conscientes del riesgo para una población envejecida y un sistema sanitario que han calificado de "deficitario".