Declara en la Audiencia Nacional
Granados se desvincula del caso Púnica y niega el amaño de contratos para las fiestas de varios municipios de Madrid
El contexto Granados supuesta contratación irregular para actos de fiestas locales entre 2004 y 2013 de la empresa Waiter Music, propiedad de su amigo José Luis Huerta, ya fallecido.

Resumen IA supervisado
Francisco Granados, exconsejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, ha negado en el juicio del caso Púnica su implicación en amaños de adjudicaciones municipales y del Gobierno regional a cambio de dádivas. Durante su declaración en la Audiencia Nacional, Granados rechazó haber influido para que actos del PP fueran financiados por ayuntamientos a través de contratos con la empresa Waiter Music, cuyo dueño era amigo suyo. La Fiscalía acusa a Granados y otros 13 procesados, incluidos seis exalcaldes del PP, de contrataciones irregulares entre 2004 y 2013. Granados también negó haber recibido regalos o beneficios personales de José Luis Huerta.
* Resumen supervisado por periodistas.
El exconsejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid Francisco Granados ha negado en el juicio del caso Púnica que organizara amaños en adjudicaciones municipales y del Gobierno regional a cambio de dádivas y que ordenara que actos del PP fueran pagados por ayuntamientos con cargo a contratos de servicios de la empresa de un amigo suyo.
13 años después de haberse descubierto la presunta trama, la Audiencia Nacional ha reanudado este miércoles el juicio con la declaración de Francisco Granados, uno de los acusados. Junto a él, se sientan al banquillo otros 13 procesados, entre los que hay seis exalcaldes del PP de municipios madrileños.
Están acusados de la supuesta contratación irregular para actos de fiestas locales entre 2004 y 2013 de la empresa Waiter Music, cuyo dueño, el ya fallecido José Luis Huerta, era amigo de Granados desde la época en la que este fue alcalde de Valdemoro (Madrid), según la Fiscalía, que pide para el exconsejero seis años de prisión.
Además, en su escrito de acusación, la Fiscalía mantiene que "aprovechando la gran influencia que tenía Granados dentro del PP de Madrid -era secretario general del partido en la Comunidad- y en el Ejecutivo autonómico, se trasladó en 2007 al entonces consejero de Cultura, Santiago Fisas, la necesidad de que fuese sufragado parcialmente con dinero público" un concierto organizado por Waiter Music.
Se trataba del espectáculo 'Night of the Proms', que mezclaba actuaciones de música clásica y moderna y que contaba con la participación de artistas como Mike Oldfield, que se celebró el 31 de marzo de 2007 en el Palacio de los Deportes de Madrid.
Granados ha asegurado que él no influyó para que el 15 de febrero de 2007 se firmara un contrato por el que la Consejería de Cultura aportaba 225.000 euros para la celebración del espectáculo.
También ha negado que Huerta le pidiese ayuda económica al ver que iba mal la venta de entradas para el concierto y que por ello diera instrucciones para que el evento fuese subvencionado por la Fundación Arpegio de la Comunidad de Madrid mediante un convenio de patrocinio por el que se transfirieron a Waiter Music 139.200 euros.
La fiscal le ha preguntado a Granados si fue él quien constituyó en diciembre de 2006 la Fundación Arpegio, que él presidió. "La constituyó el Consejo de Gobierno por orden de la presidenta de la Comunidad de Madrid -Esperanza Aguirre-, que es la que decidió montarla", ha aclarado Granados.
Y ha añadido: "Yo intervine ejecutando las decisiones del Consejo de Gobierno; en la Comunidad de Madrid no se movía un clavo sin que lo dijera la presidenta y el vicepresidente". "Yo no tenía superioridad jerárquica ni sobre los consejeros ni sobre los funcionarios y ni sabía que habían subvencionado" el concierto, ha abundado.
Niega su implicación en Valdemoro
Ha asegurado que él no dio instrucciones para adjudicar actividades de las fiestas de Valdemoro a Waiter Music cuando fue alcalde de esta localidad entre 1999 y 2003 y que tampoco influyó en tal sentido a sus sucesores en la alcaldía, los también acusados José Miguel Moreno y José Carlos Boza, ni presionó en otros ayuntamientos gobernados por el PP para que favorecieran a Huerta.
Preguntado por si dio o no instrucciones, ha asegurado que "además, en el caso del señor Moreno, prácticamente no me hablaba con él. (...) Entonces no le he dado instrucciones". "Yo me voy del Ayuntamiento de Valdemoro en el 2003 y no vuelvo a intervenir en nada", ha sostenido.
Granados ha comentado que en 2014, cuando él ya había dejado la política y estaba trabajando en un banco, Huerta le pidió que le hiciera el favor de que le consiguiera una reunión con su amigo el productor de cine y presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, para proponerle participar en un proyecto.
No obstante, ha mantenido que él no se iba a llevar nada a cambio si salía adelante dicho proyecto cinematográfico planteado por Huerta y que, por tanto, no se trataba de que este empresario le quisiera compensar por un supuesto trato de favor recibido en su etapa política como mantiene la fiscal.
Granados ha insistido en que Huerta no le hizo regalos como un reloj y una pluma valorados en 1.000 euros, ni pagó eventos particulares suyos. A su salida de la Audiencia Nacional el exdirigente del PP de Madrid ha reiterado en declaraciones a 'EFE' que no tiene "nada" que ver con los ayuntamientos y que "no hay nada". "No se a qué vengo aquí, la verdad", ha concluido.