En manos de Vox
La estrategia de la 'cascada' electoral de Feijóo fracasa en un PP que sigue dependiendo de sus pactos con Vox
Los detalles El PP ha ganado las cuatro citas electorales de este año. Sin embargo, se trata de una victoria agridulce, y es que no ha conseguido uno de sus principales objetivos: desprenderse de Vox.

Resumen IA supervisado
Las elecciones andaluzas del 17 de mayo cerraron un ciclo electoral en el que el Partido Popular (PP) ganó, pero quedó dependiente de Vox. A pesar de que Feijóo destacó las mayorías amplias del PP, la realidad es que la ultraderecha ha ganado peso en Andalucía, Extremadura, Aragón y Castilla y León, siendo esencial para formar gobiernos. En Extremadura, María Guardiola tuvo que ceder ante Vox, mientras que en Aragón, Jorge Azcón perdió fuerza y Vox sumó escaños. Aunque el PP debilitó al PSOE y a Pedro Sánchez, su dependencia de Vox ha aumentado, un aspecto que prefirieron omitir en sus discursos.
* Resumen supervisado por periodistas.
Andalucía cierra la cascada electoral que Génova había planeado para dejar de depender de Vox. Tanto en esta comunidad autónoma como en Extremadura, Aragón y Castilla y León, la ultraderecha ha ganado peso y vuelve a ser imprescindible para formar gobiernos.
Las elecciones andaluzas celebradas este 17 de mayo cierran un ciclo electoral donde el PP gana, pero queda en manos de Vox. Ante las cámaras, los 'populares' escenifican su alegría y Feijóo se encarga de verbalizarla. "En un tiempo de tanta división y fragmentación, solo el PP logra mayorías amplias", ha defendido.
Sin embargo,las cosas no han salido como ellos querían, y es que su dependencia de Vox ha aumentado, algo que ha preferido omitir en su discurso. El último lugar donde ha ocurrido ha sido en Andalucía, pero lo vimos primero en Extremadura.
Aunque la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, volvió a ganar, la ultraderecha duplicó su fuerza y la obligó a pasar por el aro de la prioridad nacional.
En Aragón, más de lo mismo. Jorge Azcón venció perdiendo fuelle mientras que Vox consiguió siete escaños más. Las de Castilla y León tampoco cambiaron la ecuación, victoria del PP pero con dependencia de la ultraderecha con la que están negociando para gobernar.
Lo que sí han conseguido es su objetivo de debilitar al PSOE y a Pedro Sánchez. "Todo el legado de Sánchez ha optenido la mima respuesta: 'no, gracias'", ha señalado Feijóo.
Estas cuatro elecciones se han traducido en cuatro golpes para los socialistas, y es que han caído en prácticamente todos los territorios salvo Castilla y León.