Entre 'La Malinche' y 'La Llorona'

Ayuso se siente una víctima del sistema mientras reparte contra todo: de decir que Sánchez quería matarla a la denuncia de falta de seguridad en México

El contexto La presidenta de la Comunidad de Madrid ha vuelto de su polémico viaje al país centroamericano asegurando que Moncloa había puesto su vida en peligro, al no ofrecerle protección.

Ayuso, entre 'La Malinche' y 'La Llorona'.
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La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha vuelto de México con una película montada en la cabeza. Y es que ha culpado al gobierno de Claudia Sheinbaun y al de Pedro Sánchez de poner su vida en peligro en un país que define como "profundamente violento". De esta manera, es cómo la baronesa 'popular' se presenta como una víctima total. En definitiva, al tiempo que va de 'La Malinche', suele acabar en 'Llorona'.

Si bien ahora ha temido por su vida en México, no es la primera vez que le pasa, puesto que ya aquí en España llegó a asegurar que el presidente del Gobierno quería matarla. "Cualquier ciudadano se pone en mi lugar, entenderá lo que puede significar que el presidente del gobierno abiertamente diga que te va a matar. Que quiere acabar contigo, que te quiere destruir", aseguraba a principios del mes de febrero del pasado año 2025. Obviamente, el también secretario general del PSOE no había dicho tal cosa.

Eso sí, Ayuso se siente amenazada desde hace años, llegando a pedir ayuda a Europa por lo que ha definido en distintas ocasiones como una "operación de Estado" o "una campaña de desprestigio al más alto nivel" contra ella "promovida desde el Gobierno". Y mientras se proclama víctima absoluta del sistema, también va repartiendo, como cuando llegó a pedir que condenaran a Sánchez por narcotráfico.

No obstante, el mayor alarde de vicitmismo de Ayuso tuvo que ver con su novio, el empresario investigado Alberto González Amador, que es solo el último de la operación."Primero fue mi difunto padre, después fue mi hermano, después fue mi madre, primos, después fue mi pueblo (...), a mi barrio, a mi colegio", decía para completar la declaración ante los medios lamentando que llevaba así "cinco años de su vida".

Entonces, hablaba de un lustro, pero hace siete años ya denunciaba ser vícitima de una campaña contra su parse que definía como la "más machista y deleznable". En esta ocasión, partía del espacio político de la izquierda madrileña sin que los poderes del Estado hubieran intervenido. En definitiva, pase lo que pase y a quién le pase, Ayuso se siente una victima del sistema.

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