Ante los miembros de la Asamblea Nacional, Rivera ha lanzado sus críticas al Gobierno de Venezuela: "En esta Asamblea tienen que estar los líderes políticos, no en la cárcel". Constitución venezolana en mano, ha defendido el referéndum revocatorio contra Maduro: "Apoyo que ustedes puedan defender la constitución y celebren el revocatorio".

Frente a él, una mayoría de opositores y también algún afín al presidente. "Con las mentiras no va a llegar a ninguna parte", ha señalado Héctor Breña, diputado de PSUV.

Pese a las trabas iniciales, Rivera logró pasar el control de inmigración y fue recibido por la mujer del opositor encarcelado Leopoldo López. Ante un mar de cámaras, defendía su presencia en el país. "Venimos con la voluntad de diálogo con el convencimiento de que la democracia no es negociable".

Días antes de su llegada, el número dos del partido de Maduro amenazaba con prohibirle la entrada: "Fuera de aquí, expulsado de Venezuela". Pero finalmente no ha sido así, y García Margallo confirma que no ha habido problemas: "Le ha recibido el embajador, pasó los trámites y sigue su programa".

Tras su intervención en la Asamblea Nacional, Rivera tiene previsto reunirse con familiares de presos políticos e intentar visitar en la cárcel a Leopoldo López. También se verá con el líder de la oposición, Henrique Capriles.

Desde España, Pedro Sánchez le ha mandado un mensaje a su móvil para desearle suerte. Tras menos de dos días en Caracas, Rivera cogerá de nuevo el avión para regresar a la precampaña en tierras españolas.