Bulos que dan sueño
Trump reduce la cartilla de vacunación en EEUU y se echa una siesta en el Despacho Oval mientras su secretario de Salud propaga bulos sobre el autismo
Los detalles El republicano ha reducido de 18 a 11 el número de enfermedades para las que se recomiendan vacunas. Entre ellas están la gripe, la hepatitis A y B y la meningitis.

Resumen IA supervisado
Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva que reduce de 18 a 11 las enfermedades contra las que se recomienda vacunar a los niños en Estados Unidos, acompañado por el antivacunas Robert F. Kennedy Jr. La medida deja vacunas como las de la gripe y el COVID-19 bajo criterios de riesgo o decisión compartida entre padres y médicos, y revisa el calendario de vacunación infantil. Además, se reducirá en un 80% la dosis administrada a los niños en cada consulta médica. Trump vinculó esta revisión con el autismo, a pesar de la falta de evidencia científica, y durante la presentación de la medida, se mostró somnoliento, lo que contrasta con su crítica a Joe Biden por ser "dormilón".
* Resumen supervisado por periodistas.
Donald Trump ha dado un tijeretazo a la cartilla de vacunación infantil en Estados Unidos. Acompañado de su secretario de Salud, el polémico antivacunas Robert F. Kennedy Jr., el presidente estadounidense firmó este lunes una orden ejecutiva que reduce de 18 a 11 el número de enfermedades contra las que el Gobierno federal recomienda vacunar a todos los niños y establece nuevas categorías para otras inmunizaciones.
La medida deja vacunas contra la gripe, el COVID-19, la hepatitis A y B, el rotavirus y la meningitis bajo criterios de riesgo o de decisión compartida entre padres y médicos, mientras ordena revisar el calendario federal de vacunación infantil.
Además de disminuir el número de enfermedades para vacunarse, el mandatario explicó que con la orden ejecutiva se reducirá en un 80% la dosis administrada a los niños en cada consulta médica. También instruye al Gobierno a estudiar también posibles cambios en las políticas estatales relacionadas con los requisitos de vacunación para asistir a las escuelas.
La Casa Blanca presentó la medida como un paso para establecer un calendario infantil de vacunación de "estándar de oro", mientras Trump vinculó esta revisión con el aumento del autismo y cuestionó la seguridad de la vacuna triple vírica, pese a décadas de investigaciones que no han encontrado una relación causal entre las vacunas y el autismo.
Bulos sobre el autismo
Sin embargo, la opinión de los investigadores y médicos, que han alertado de esta medida, no parece importar mucho a Trump y a su movimiento antivacunas.
Robert Kennedy Jr. incluso aseguró que "necesitamos dejar de confiar en los expertos" porque, según él, "confiar en los expertos no es una característica de la ciencia ni de la democracia".
Por su parte, Trump expuso públicamente el bulo que relaciona el autismo con las vacunas, asegurando que "esto abarca diversos aspectos, entre ellos, en particular, el autismo".
Aunque reconoció que "desconocemos la causa exacta del autismo", volvió a vincular sin pruebas esta condición con la posibilidad de que se deba a vacunas que llevan décadas de evidencia. Pese a todo, para el inquilino de la Casa Blanca "es fundamental contar con las mejores recomendaciones de vacunación del mundo".
Una siesta pública
A pesar de su aparente gran interés en la cuestión de las vacunas, entre los bulos que se iban diciendo en la presentación de la medida, Trump aprovechó para echarse una siesta mientras hablaba su secretario de Salud.
Poco a poco se le fueron bajando los párpados y, entre pestañeos sutiles, el cansancio (o aburrimiento) pudo con él. El hombre que se reía de Joe Biden, al que llegó a llamar "el dormilón Joe" y del que criticó que "está completamente gagá", se recostó en su sillón del Despacho Oval y casi pareció entrar en fase REM frente a las cámaras.
Pero, qué esperar de un presidente cuyo secretario de Salud no confía en la ciencia.