Máxima tensión
"Un país fallido sin dinero ni energía" con un expresidente imputado: Trump, ¿listo para la "toma amistosa" de Cuba?
¿Qué está pasando? El Caribe vuelve a la mente del republicano tras el bombardeo a Venezuela. Con el régimen cubano en su cabeza, ya ha enviado allí al portaaviones Nimitz, que tiene "un alcance y letalidad sin igual".

Resumen IA supervisado
Donald Trump ha intensificado la presión sobre Cuba tras bombardear Venezuela y capturar a Nicolás Maduro. Ahora, el foco se centra en la isla caribeña, que enfrenta una crisis energética sin precedentes debido al corte de suministro de petróleo por parte de Trump. El presidente de EE.UU. ha calificado a Cuba de "país fallido" y ha sugerido una "toma amistosa". Además, Raúl Castro enfrenta una orden de arresto por cargos de asesinato, lo que ha provocado tensiones y manifestaciones en La Habana. Trump ha desplegado el portaaviones Nimitz en el Caribe, aumentando las amenazas de intervención militar.
* Resumen supervisado por periodistas.
Donald Trump se puso tres objetivos una vez bombardeó Venezuela. Una vez atacó Caracas y capturó a Nicolás Maduro. Se puso como objetivo Irán, Groenlandia y Cuba, tres países que están bajo la atenta mirada del presidente de EEUU y que, en el caso del primero, ya ha atacado militarmente. Ahora, la atención parece volver al Caribe con una isla que vive una crisis energética sin precedentes.
Porque a pesar de que todavía no ha caído proyectil alguno ni se ha producido una invasión por tierra, los cubanos están ahogados por el régimen de Trump. Por un Trump que les ha cortado el suministro de petróleo y que tiene a la isla sin combustible. Sin nada. A oscuras, mientras esperan lo que puede estar por llegar desde América del Norte.
No es que Trump haya escondido sus intenciones en momento alguno, porque el republicano ha tildado a la isla en numerosas ocasiones de "país fallido" afirmando que no tienen "ni dinero, ni energía, ni nada".
Es más, ha llegado a coquetear en alguna que otra ocasión con la idea de iniciar "una toma amistosa y controlada" de Cuba. "Llevo oyendo hablar de ellos desde que era niño. Están en problemas", afirmó.
"Vivían del dinero y del petróleo de Venezuela. Nada de eso está llegando y nada de eso va a llegar", dijo.
Así está la situación. Una en la que Trump ya ha afirmado que "no tolerará que un estado canalla albergue operaciones militares, de inteligencia y terroristas extranjeros hostiles a 145 kilómetros de EEUU".
Castro, "convertido en fugitivo"
De fondo, la imputación a Raúl Castro después de que le hayan acusado de cuatro cargos de asesinato en 1996 cuando derribó unas avionetas. "Se ha convertido en un fugitivo", ha compartido Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU, sobre la situación del expresidente de la isla.
Todd Blanche, fiscal general interino de EEUU, ha confiado en que el exlíder comparezca "por su propia voluntad o de otra forma" tras emitir una orden de arresto. Podría enfrentarse a cadena perpetua o incluso a la pena de muerte.
Viendo lo que sucedió con Maduro, Mariela Castro, hija del expresidente, ha asegurado que "nadie va a secuestrar" a su padre tras la acusación de EEUU. "Estamos preparados para el combate", ha expuesto.
Y ha subrayado unas palabras del propio Castro: "A mí nadie me lleva vivo. A mí me cogen combatiendo".
El Nimitz, en el Caribe
Mientras, Trump ya ha movilizado al portaaviones Nimitz en aguas del mar Caribe, en plena escalada de tensiones, presiones y amenazas contra Cuba y las autoridades de la isla. "¡Bienvenido al Caribe, grupo de ataque!", indicaron desde el Comando Sur.
A renglón seguido, el comando norteamericano ha reivindicado como "el paradigma de la preparación y la presencia, de un alcance y letalidad sin igual, y de la ventaja estratégica" al referido portaaviones USS Nimitz, a la unidad de aviación naval Ala Aérea Embarcada, al destructor USS Gridley y al buque de aprovisionamiento logístico USNS Patuxent.
Por su parte, decenas de miles de cubanos y cubanas se han lanzado a las calles para plantar cara a Donald Trump, presidente de EEUU. Han estado a apenas pasos de la embajada estadounidense en La Habana como muestra de apoyo a Raúl Castro.
El marco es de incertidumbre, después de que tanto Trump como Rubio hayan amenazado y avisado con una posible agresión a la isla.
La imagen de los miles de cubanos manifestándose frente a la embajada estadounidense es toda una demostración de fuerza del pueblo cubano frente a Donald Trump. Porque en el pueblo cubano reina la indignación y la sorpresa ante lo que consideran que es una acusación injusta contra Raúl Castro y una jugada más de la Administración Trump para justificar una posible intervención militar en la isla.