Los padres de Madeleine McCann, la niña de tres años desparecida en 2007 en el Algarve portugués, han tachado de "falsas" las informaciones que confirman que se les ha notificado a través de una carta la muerte de su hija. Según varias publicaciones y la propia Fiscalía alemana, la familia habría sido informada de los últimos avances de la investigación que confirmarían que la menor habría sido asesinada.

El fiscal alemán Hans Christian Walters, al mando del caso de Madeleine McCann, ya había asumido públicamente que la niña estaba muerta. Una teoría que rechazaban Kate y Guerry McCann tras conocerla. Ahora la Fiscalía alemana lo ha reafirmado asegurando que hay "pruebas concretas".

"Este es un caso de asesinato, no un caso de personas desaparecidas. Hemos sido bastante claros a lo largo de la investigación de que estamos hablando de un asesinato y tenemos evidencia de ello", ha asegurado Walters públicamente. Además, ha asegurado que no van a dar más detalles para no comprometer la investigación.

Una información que según las autoridades habrían trasladado a la familia a través de una carta pero que Kate y Gerry McCann desmienten. "La noticia ampliamente difundida de que recibimos una carta de las autoridades alemanas que indica que hay evidencia o prueba de que Madeleine está muerta es falsa", han señalado a través de un comunicado.

"Como otras muchas historias infundadas en los medios, esto ha provocado una preocupación innecesaria a nuestros amigos y familiares y ha perjudicado de nuevo nuestras vidas", han lamentado los padres de Maddie.

El presunto asesino de Madeleine McCann es Christian Brückner, un hombre alemán de 43 años que en la actualidad cumple condena en una prisión de Alemania. Con un amplio historial delictivo por violencia sexual que incluye a víctimas menores, Brückner vivió en el Algarve entre 1995 y 2007, y, precisamente el día de la desaparición de Madeleine estaba cerca de la casa de Praia da Luz, donde los McCann pasaban las vacaciones.