Con alfombra roja
Una estatua del águila calva como regalo, una cena pescetariana... los detalles del encuentro entre Trump y Xi Jinping en Washington
Los detalles Tras un paseo por su flamante helipuerto, el líder estadounidense consiguió lo imposible: sacarle una sonrisa a su homólogo al mostrarle cómo sustituyó la foto de Biden por una firma automática.

Resumen IA supervisado
El encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping en Washington se desarrolló con gran pompa, incluyendo una banda de música y alfombra roja. Durante el posado, Trump susurró algo a Xi, quien asintió imperturbable. En su discurso, Trump destacó la buena relación con el líder chino y anunció el regalo de una estatua de águila calva. Sorprendió al mencionar su proyecto del nuevo salón de baile. Xi Jinping destacó que las relaciones bilaterales están en un "nuevo punto de partida histórico". La visita incluyó una cena pescetariana y terminó con un paseo por el helipuerto, donde Trump logró hacer sonreír a Xi.
* Resumen supervisado por periodistas.
Mirada sosegada para no perdernos ningún detalle del encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping en Washington. El líder estadounidense recibió al chino entre aplausos, con una banda de música y alfombra roja. En el posado, no pudo evitar susurrar algo a Xi Jinping, quien asintió sin inmutarse.
Ya dentro, en el discurso del brindis, el inquilino de la Casa Blanca presumió de la buena relación con su homólogo: "Nunca nos hemos llevado mejor", aseguró.
Así, sorprendió al anunciar el regalo de la estatua de un águila calva, el emblema de Estados Unidos. "Esperamos que tenga un bonito lugar, un lugar maravilloso, en Pekín", expresó el líder estadounidense.
Además, se salió del guion para hablar de su polémico proyecto: "Falta un año para la finalización del nuevo salón de baile del que han oído hablar, y verán algo que creo que les encantará", declaró Trump.
Xi Jinping, por su parte, también manifestó que "las relaciones entre China y Estados Unidos se encuentran en un nuevo punto de partida histórico".
Y tras un paseo por su flamante helipuerto, Trump consiguió lo imposible: sacarle una sonrisa al mostrarle cómo sustituyó la foto de Biden por una firma automática.
La cena, exclusivamente pescetariana, estuvo acompañada de un detalle curioso: los dos termos de té que utilizaron el mandatario chino y su esposa.
De esta forma, culminó la primera visita de Xi Jinping a la Casa Blanca en 11 años.