Una nueva propuesta
Drones contra los tiroteos escolares: la nueva y polémica respuesta de EEUU a la violencia armada en los colegios
El contexto Desde la masacre de Columbine, casi 400.000 estudiantes han estado expuestos a violencia armada dentro de sus centros educativos.

Resumen IA supervisado
En Estados Unidos, la violencia armada en escuelas ha llevado a que casi 400.000 estudiantes enfrenten situaciones de tiroteos, y el 95% de las escuelas públicas realicen simulacros. Como respuesta, se está desarrollando una nueva herramienta: drones de seguridad capaces de localizar y actuar contra atacantes. Guardian Angels lidera esta iniciativa, probando drones en Florida, Colorado y Georgia. Equipados con luces y sirenas, los drones pueden intervenir rápidamente, pero su alto costo, alrededor de 100.000 dólares por colegio, genera críticas. Además, algunos padres cuestionan el impacto de esta tecnología en el entorno escolar de sus hijos.
* Resumen supervisado por periodistas.
Estas imágenes se repiten una y otra vez en Estados Unidos. Alumnos escondidos en las aulas, puertas cerradas y simulacros para prepararse ante una situación que ningún niño debería tener que afrontar: un tiroteo dentro de su propio colegio.
Desde la masacre de Columbine, casi 400.000 estudiantes han estado expuestos a violencia armada dentro de sus centros educativos. Una realidad que ha llevado a que el 95% de las escuelas públicas estadounidenses realicen simulacros ante la posibilidad de un tiroteo.
Ahora, Estados Unidos busca una nueva herramienta para intentar frenar a los atacantes: drones de seguridad capaces de localizarles y actuar contra ellos. La propuesta está siendo desarrollada por Guardian Angels, cuyos drones pueden ser manejados a distancia por pilotos profesionales.
El objetivo es localizar al atacante y responder antes de que pueda seguir disparando: "Si alguien viene a una escuela con un arma, respondemos en cinco segundos", asegura el CEO de la compañía. El sistema ya se está probando en Florida, Colorado y Georgia.
Los drones están equipados con luces estroboscópicas y sirenas para intentar disuadir al atacante. Pero la compañía plantea también una intervención mucho más contundente: "Nuestro efecto más intenso es que podemos golpear a la persona con el dron a gran velocidad".
Eso sí, la tecnología tiene, sin embargo, un precio elevado. El sistema puede alcanzar aproximadamente los 100.000 dólares por colegio. Y ahí aparece una de las principales críticas a esta nueva solución: el debate sobre el negocio que se está creando alrededor de la seguridad escolar en un país acostumbrado a convivir con la violencia armada.
Las dudas no son únicamente económicas o empresariales. También hay padres que cuestionan cómo afectará esta tecnología al día a día de los alumnos: "Estos son nuestros pequeños. Y ahora van a tener que estar en un lugar donde haya drones volando alrededor", critica una madre.