Después de las fiestas navideñas y la siempre difícil cuesta de enero llega el Día de la Marmota, la fecha con la que llegamos al ecuador del invierno. Un momento intrascendente para muchos, pero importante hace siglos porque era la época en la que, dependiendo de la meteorología, se podían volver a sembrar los campos.

Para saber si era el momento de retomar sus actividades agrícolas o no, los campesinos utilizaban la 'capacidad predictiva' de los animales. Después de un periodo de hibernación, las marmotas o los osos salen de sus guaridas por estas fechas. Si el cielo está despejado y hace sol, se asustan de su propia sombra y vuelven a sus refugios durante cuatro o seis semanas más. En cambio, si está nublado y no ven su sombra, entienden que la primavera llegará pronto y abandonan el lugar, según explica el Diccionario 'Collins'.

El ser humano pronto se dio cuenta de este fenómeno de la naturaleza y lo utilizó cada 2 de febrero como una forma de pronosticar el tiempo. La mera predicción se acabó transformando en costumbre y la costumbre, en fiesta. Sobre todo, en Estados Unidos y en Canadá.

¿Son fiables estas predicciones?

Sin embargo, ni la meteorología ni la estadística demuestran que los animales sean buenos predictores del tiempo. "Estas tradiciones de previsión a largo plazo, como el Día de la Marmota o las cabañuelas aquí en España, carecen de toda base científica", explica a laSexta.com Rubén del Campo, portavoz de la AEMET.

"No se pueden extrapolar las condiciones atmosféricas de un momento dado a las próximas semanas o meses. Que un día esté nublado o despejado no determina que los días siguientes vayan a ser así o diferentes, y prueba de ello son los cambios bruscos de tiempo", argumenta del Campo, que reconoce que incluso la predicción a largo plazo basada en un método científico está sujeta a muchas incertidumbres.

No hay más que conocer el porcentaje de acierto de la marmota más famosa de Estados Unidos, la marmota Phil. Sus pronósticos solo se han cumplido el 39% de las veces desde que comenzó a salir de su madriguera en 1887, según la web especializada 'Stormfax'.

En 1988, de hecho, su fallo casi le cuesta la vida. Ese año predijo que la primavera llegaría temprano, lo que causó una gran esperanza en el estado de Indiana, donde los inviernos suelen ser gélidos. Sin embargo, Phil no acertó y el fiscal del condado de Ohio demandó a la marmota e incluso llegó a pedir la pena de muerte para el animal.

Quién sabe si le sirvió a Phil como escarmiento, porque en los últimos 30 años ha habido una leve mejora, hasta alcanzar el 46% de precisión, según los datos del Centro Nacional de Información Medioambiental de Estados Unidos.

Eso sí, hay una marmota que, a pesar de ser mucho menos conocida que Phil, es mucho más exacta, como demuestran las cifras. Se llama General Beauregard Lee, vive en Atlanta (Georgia) y aseguran que su nivel de precisión alcanza el 90% de acierto. Tanto, que ha sido condecorada con el título de Doctor en Pronóstico del Clima por la Universidad de Georgia.

Punxsutawney. Día de la Marmota

De Europa a América, del erizo a la marmota

Aunque a día de hoy el Día de la Marmota se celebra en América del Norte, esta tradición nació a este lado del Atlántico, en Europa. Su origen se encuentra en la época romana, en otra fiesta celebrada el 2 de febrero, el Día de la Candelaria, según un calendario elaborado por Antonio García Masegosa, profesor, escritor y Doctor en latín por la Universidad Autónoma de Barcelona. En esta fecha, los cristianos llevaban velas a las iglesias para bendecirlas y proteger sus hogares para lo que quedaba de invierno.

Con el paso de los años, este día también se aprovechaba para pronosticar cuándo llegaría la primavera. Se tenía la creencia de que, si el cielo estaba despejado ese día, aún quedaban semanas de frío, y en cambio, si estaba nublado, el invierno acabaría pronto. Esta idea se refleja en una canción inglesa popular de la época, que se puede leer en la página del Groundhog Club:

If Candlemas be fair and bright, (Si la Candelaria es clara y brillante,

Come, Winter, have another flight; Ven, invierno, toma otro vuelo;

If Candlemas brings clouds and rain, Si la Candelaria trae nubes y lluvia,

Go Winter, and come not again. Vete, invierno, y no vengas otra vez.)

Otro refrán escocés también hacía referencia a los pronósticos meteorológicos que se hacían este día. 'Si el día de la Candelaria es brillante y claro, habrá dos inviernos en el año', rezaba la expresión.

A la tradición de mirar al cielo para predecir el tiempo se le añadieron pronto animales que hibernan y que salen de sus escondites en esta época. En Alemania, por ejemplo, utilizaban tejones o erizos para hacer la prueba de la sombra.

En el siglo XIX, miles de campesinos y obreros europeos emigraron a América en busca de mejores condiciones de vida y se llevaron consigo la costumbre del Día de la Candelaria. Sin embargo, como allí no había erizos, eligieron un animal similar y que también hiberna: la marmota. Los americanos, tan dados a las celebraciones, tardaron poco en adjudicarse esta fiesta como propia.

Muchas marmotas, pero ninguna como Phil

Desde esas colonias europeas, la tradición cristiana se extendió por toda Norteamérica y empezaron a darse a conocer marmotas con nombres de lo más curiosos. En Canadá, por ejemplo, se hicieron muy populares Brandon Bob, Gary la Marmota, Balzavc Billy o Wiarton Willie.

En Estados Unidos hay una o varias en cada Estado. En Nueva York tienen a Chuck, en Carolina del Norte a Sir Walter Wally, en Wisconsin a Jimmy la Marmota… Pero hay una que sobresale por encima de todas las demás y a la que ya hemos mencionado. Se trata de la famosa Marmota Phil, que obtuvo el reconocimiento mundial en 1993, gracias a la película 'Atrapado en el tiempo', protagonizada por Bill Murray. Ese año, la marmota puso en el mapa a un pequeño pueblo del oeste de Pensilvania: Punxsutawney.

Cada 2 de febrero, a primera hora de la mañana, Phil sale de su hogar en la colina de Gobbler's Knob y, de acuerdo con la página del Club, comunica al presidente del Punxsutawney Groundhog Inner Circle el pronóstico del año. Lo hace, indican en la web, en un idioma que solo la marmota y el presidente del club conocen, por lo que él tiene que traducirlo en alto para el resto del pueblo.

Pero Phil no suele variar mucho en sus predicciones: 103 veces ha podido ver su sombra y por tanto ha creído que el invierno se iba a alargar, y solo en 20 ocasiones ha previsto que la primavera llegaría antes de tiempo (la última, en 2020). En la web del Club de Punxsutawney puedes consultar todas las predicciones de la marmota hasta el año 2017. Eso sí, para ellos su marmota nunca falla: si hay equivocaciones, es debido a errores humanos.

Además, Phil no hiberna completamente, como hacen otras marmotas, porque vive en una madriguera artificial, construida por el ser humano y con la luz y la temperatura controladas en todo momento. De hecho, tiene unos cuidadores que la alimentan y la cuidan todo el año, por lo que no le hace falta hibernar. Esta protección se debe a que Phil "es la única marmota verdadera, el resto son impostores", según la página oficial del Club.

Sobre su longevidad, en el club de Punxsutawney afirman que este animal es eterno porque cada año bebe un trago de una receta secreta, 'el elixir de la vida', que le hace vivir siete años más. Además, la tradición dice que Phil tiene pareja, llamada Phyliss, pero que ella no vivirá para siempre porque no toma la misma bebida que él.

Punxsutawney. Día de la Marmota

El pronóstico, la excusa para celebrar

Sin llegar al nivel del Día de la Independencia o de Acción de Gracias, el Día de la Marmota es otra de esas fechas que el ciudadano estadounidense medio tiene marcadas en su agenda. Aprovechando la salida de las marmotas de sus madrigueras, a lo largo y ancho de Norteamérica se celebran fiestas con bandas musicales, pancartas, hogueras y mucha comida.

De nuevo, el epicentro de la diversión en este día está en Punxsutawney. Muchas personas de otros Estados e incluso de otros países viajan a este pueblo para disfrutar de los eventos que organiza el Punxsutawney Groundhog Club, formado por 15 miembros. Reconocerles es fácil: todos visten con esmoquin y sombreros de copa.

A causa de la pandemia, este año la celebración va a ser virtual y no habrá público para ver cómo Phil hace su predicción, como ha confirmado el Club en su página web. El momento se va a retransmitir en vídeo y no faltarán los eventos, como su popular concurso de talentos, pero todo será a distancia. Lo que sea, pensarán en este pueblo, menos perderse la visita de su querida marmota un 2 de febrero más.