El Departamento de Justicia (DOJ) de Estados Unidos se ha opuesto a la publicación de la declaración jurada del FBI que justificaría la orden de registro de la mansión Mar-a-Lago (Florida) del expresidente Donald Trump con el fin de incautar documentos.

Ante la petición formal al juez para que haga público el informe, los fiscales generales han mostrado su negativa porque, alegan, el documento "pondría en peligro una investigación en curso". "La declaración jurada que respalda la orden de registro presenta un conjunto muy diferente de consideraciones", reza el documento.

Así, señala que "quedan razones convincentes, incluso para proteger la integridad de una investigación policial en curso que implica la seguridad nacional, que respaldan el mantenimiento de la declaración jurada sellada". De esta forma, la institución ha explicado que "la información sobre los testigos es particularmente delicada dada la naturaleza de alto perfil de este asunto", por tanto, temen que revelar las identidades afecte al grado de cooperación en la investigación.

Este documento, firmado por el fiscal federal del sur de Florida -Juan Antonio González- y el jefe de contrainteligencia del departamento -Jay Bratt-, añade que el DOJ estaría dispuesto a publicar otros documentos, incluida la orden de sellado emitida por el juez. La semana pasada, un juez de Florida hizo pública la orden de registro y la lista del material incautado durante el mismo tras una petición del Departamento de Justicia a la que Trump no se opuso.

Pero la declaración jurada subyacente revelaría la información más extensa utilizada para justificar la acción, posiblemente incluyendo las fuentes utilizadas por los agentes del FBI y los detalles sobre los documentos y la información clasificada, según indica la agencia Bloomberg.

El FBI se llevó once lotes de documentos clasificados durante el registro de hace una semana en la mansión que Trump tiene en Florida, en virtud de una orden que facultaba a los agentes para incautarse documentos supuestamente clasificados. El exmandatario alega que él mismo desclasificó los documentos sospechosos.