El coronavirus ha mejorado temporalmente la calidad del aire en China. Es la conclusión de un análisis de Carbon Brief, web sobre cambio climático dependiente de la Fundación Europea para el Clima.

El estudio señala que la segunda economía mundial ha reducido su producción industrial entre un 15% y un 40% en las dos últimas semanas. El parón en la actividad industrial y comercial debido a las medidas tomadas por el Gobierno chino para enfrentar la "mayor emergencia sanitaria desde 1949" ha supuesto un importante descenso en la demanda de electricidad, que se encuentra muy por debajo de los niveles habituales.

La producción de acero y combustible se ha reducido drásticamente, mientras que los vuelos en el interior del país han experimentado un descenso del 70% y el consumo de carbón en las centrales nucleares ha descendido a su nivel más bajo de los últimos cuatro años, como puede comprobarse en el siguiente gráfico publicado por Carbon Brief que recoge el consumo diario de carbón de los últimos seis años en seis grandes empresas eléctricas del país:

Mejora temporal

Todos estos factores han dado como resultado que los niveles de contaminación atmosférica de dióxido de nitrógeno (NO2) en China hayan bajado un 36% con respecto al mismo período del año pasado

En conjunto, las emisiones de CO2, principal causante del calentamiento global, se han reducido un 25%. Sin embargo, el estudio señala que esta mejora va a ser temporal, ya que en cuanto el país supere la crisis del coronavirus estas reducciones previsiblemente "se compensarán a corto plazo con medidas gubernamentales para el estímulo de la economía, tal y como sucedió después de la crisis financiera mundial y de la recesión económica interna de 2015."

Y es que el impacto real de esta reducción en estas dos semanas solo supone un descenso de un 1% de sus emisiones anuales.