Primeros comicios desde el 7-O
Las claves de las elecciones en Israel: del coste de la guerra a la deriva antidemocrática y la radicalización de los partidos
Entre líneas El principal rival de Netanyahu, que ha gobernado casi dos décadas el país, es Gadi Eisenkot, un exmilitar más discreto y menos populista.

Resumen IA supervisado
Los israelíes votan por primera vez desde el 7 de octubre de 2023, en unas elecciones cruciales para Benjamín Netanyahu, quien enfrenta al ex jefe del Estado mayor, Gadi Eisenkot. Aunque ambos comparten la negativa de reconocer el Estado palestino, Eisenkot es más discreto y menos populista. Los comicios son decisivos para Israel, tras tres años de guerra en Gaza, con la economía y la democracia en el centro del debate. Netanyahu, respaldado por Trump, busca la reelección mientras enfrenta acusaciones de corrupción. Eisenkot, con un enfoque más moderado, lidera el partido Yashar, prometiendo "rectitud e integridad".
* Resumen supervisado por periodistas.
Los israelíes ya están acudiendo a las urnas. Es la primera vez que lo hacen tras el 7 de octubre de 2023, y las de este martes son unas elecciones en las que Benjamín Netanyahu se la juega. Frente a él está Gadi Eisenkot, su principal rival. El ex jefe del Estado Mayor es más discreto, menos populista y no alardea de su pasado militar. No obstante, siente mucho en común con Netanyahu, empezando porque ninguno reconoce el Estado palestino ni habla de genocidio en Gaza.
Se trata de unos comicios trascendentales para el Estado israelí y con muchas cuestiones que determinarán el resultado. Tras tres años de guerra en Gaza, el país se pregunta quién puede protegerlo y gestionar sus abultadas y dolorosas facturas. Porque la economía se sitúa como el principal desvelo en el día a día de los israelíes, que, como en gran parte del mundo, se enfrentan a un alto coste de la vivienda y de la vida en general.
Hay también gran preocupación por el futuro de la democracia. Por ejemplo, con la polémica reforma judicial de ultraderecha impulsada por Netanyahu, que limita el poder de los jueces. En este sentido, entra la exigencia de una investigación independiente sobre los fallos que permitieron la masacre de Hamás, ya que existen serias dudas sobre la inacción del primer ministro para evitar el desastre.
Inquieta también el creciente peso de los partidos religiosos en la 'tierra de Sión', algunos cada vez más ultramontanos. Aquí se destaca, por ejemplo, la polémica por el reclutamiento de los ultraortodoxos, antes exentos, y que ahora muchos siguen incumpliendo. De fondo está el aislamiento internacional —de nuevo, por la guerra en Gaza— y la acelerada fuga de cerebros y talento hebreo.
Principales candidatos
Aspirando a la reelección y con el aval de Donald Trump está Netanyahu, el hombre que ha liderado Israel durante 19 de los 30 últimos años. El primer ministro, que lleva años asediado por causas judiciales de corrupción y que sabe que no será condenado mientras esté en el Gobierno, ha animado a votar asegurando que "el futuro de nuestro Estado judío está en juego".
La alternativa es Eisenkot, un político más moderado y alejado de la política-espectáculo. Tanto que, pese a haber perdido a su hijo y dos sobrinos en Gaza, nunca lo ha explotado, al revés de lo que sí hace Netanyahu.
Su partido, Yashar, promete "rectitud e integridad". Sin embargo, no hay que olvidar su larga trayectoria militar y que es uno de los creadores de la polémica 'doctrina Dahiya', que consiste en responder a ataques con una fuerza desproporcionada y una destrucción masiva.