Países en llamas
De Canadá a Noruega: los incendios golpean América y Europa en un verano marcado por el calor extremo
Los detalles Trump ha criticado a Canadá por el humo que atraviesa la frontera y ha llegado a plantear que este país debería asumir el coste de la contaminación que, según dice, está afectando a EEUU.

Resumen IA supervisado
España enfrenta grandes incendios, como el de Orés en Zaragoza, que ha devastado más de 15.000 hectáreas. El fuego también afecta a otros países, desde Canadá hasta Noruega, debido a las altas temperaturas y sequías. En Canadá, una de las peores campañas de incendios ha dejado miles de hectáreas calcinadas y humo que ha llegado a Estados Unidos, afectando la calidad del aire en ciudades como Nueva York. El alcalde Zohran Mamdani ha pedido limitar actividades al aire libre y se han distribuido mascarillas. En Noruega, un incendio ha destruido 1.900 viviendas en Drammen. Estos incendios reflejan un fenómeno global impulsado por olas de calor intensas y prolongadas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Mientras España lucha contra grandes incendios como el de Orés, en Zaragoza, que ya ha arrasado más de 15.000 hectáreas, las llamas no entienden de fronteras. El fuego está marcando el verano en numerosos países, desde Canadá hasta Noruega, en una temporada especialmente complicada por las altas temperaturas, la sequía y las condiciones extremas que favorecen la propagación de los incendios.
Si en España los equipos de extinción trabajan sin descanso para contener los grandes focos activos, en otras partes del mundo la situación es incluso más crítica. Canadá vuelve a vivir una de las peores campañas de incendios de su historia reciente, con miles de hectáreas calcinadas y enormes columnas de humo que han cruzado la frontera y han llegado hasta Estados Unidos.
Las consecuencias de los incendios canadienses se están dejando sentir a cientos de kilómetros. Una espesa nube de humo ha cubierto ciudades como Nueva York, donde el cielo ha adquirido un tono grisáceo y la calidad del aire ha empeorado de forma notable. Por este motivo, muchos se encuentran preocupados en cuanto a la calidad del aire en la zona que acoge la final del Mundial de fútbol, en la que se enfrentarán Argentina y España.
Ante esta situación, el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, ha pedido a los ciudadanos que limiten las actividades al aire libre, especialmente los niños, las personas mayores y quienes padecen enfermedades respiratorias. Incluso miembros de la Guardia Nacional han repartido mascarillas para proteger a la población de las partículas en suspensión.
Trump, al ataque
En Toronto, el impacto también ha sido severo y es que la ciudad llegó a registrar una de las peores calidades del aire del planeta. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha criticado a Canadá por el humo que atraviesa la frontera y ha llegado a plantear que el país vecino debería asumir el coste de la contaminación que, según sostiene, está afectando a Estados Unidos.
Eso sí, Europa tampoco escapa al avance del fuego. En Noruega, un gran incendio forestal ha obligado a movilizar importantes medios de emergencia y ha dejado un balance devastador en la zona de Drammen, donde alrededor de 1.900 viviendas han resultado destruidas por las llamas.
De esta manera, España, Canadá o Noruega comparten este verano un mismo enemigo: el calor sofocante. Los expertos llevan años advirtiendo de que las olas de calor cada vez más intensas y prolongadas, unidas a la sequía y a la acumulación de vegetación seca, están creando las condiciones perfectas para incendios más frecuentes, más virulentos y mucho más difíciles de extinguir.