Los entresijos de la Casa Blanca
De admirar a Hitler y Stalin a afirmar no ser "fan de Ucrania, pero sí de sus mujeres": el libro que retrata a Trump en la intimidad
Los detalles 'Cambio de régimen', escrito por dos periodistas de 'The New York Times', relata cómo es el día a día del magnate detrás de las cámaras recopilando el testimonio de más de mil fuentes de su entorno.

Resumen IA supervisado
Donald Trump busca dejar una huella incomparable en la historia de Estados Unidos desde su regreso a la presidencia en 2025, según el libro 'Cambio de régimen' de Margaret Haberman y Jonathan Swan. Basado en más de mil fuentes del Despacho Oval, el libro describe su ambición y deseo de venganza. Swan afirma que Trump es "el hombre más poderoso que el planeta haya conocido jamás". En privado, Trump admira a dictadores como Mao y Stalin, y ha mostrado envidia hacia líderes como Kim Jong Un. Su ego desmedido se refleja en acciones polémicas, como su enfrentamiento con Volodímir Zelenski y su pánico ante la desclasificación de archivos relacionados con Jeffrey Epstein. Episodios como modificar la Casa Blanca y el monumento a Lincoln son ejemplos de su megalomanía.
* Resumen supervisado por periodistas.
Pasar a la historia y no ser comparable a ningún otro presidente en la historia de Estados Unidos. Es la obsesión que rige el día a día de Donald Trump en la Casa Blanca desde su regreso al poder el 20 de enero de 2025. Es lo que relatan los periodistas Margaret Haberman y Jonathan Swan, de 'The New York Times', en su nuevo libro, 'Cambio de régimen'.
A través de más de mil fuentes presentes en el día a día del Despacho Oval, relatan la ambición de medida y la sed de venganza que marcan cada acción del magnate. Es por ello que Swan afirma que "Donald Trump es, sin duda, el hombre más poderoso que el planeta haya conocido jamás".
De hecho, en privado no esconde su admiración por grandes dictadores como Mao, Stalin o Adolf Hitler. Algo que no sorprende, pues desde su entorno ya se había filtrado su envidia hacia el presidente norcoreano, Kim Jong Un, o el chino, Xi Jinping.
Ese ego desmedido pudo estar detrás de la archiconocida encerrona que el magnate preparó con su vicepresidente JD Vance al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, al que acusó de estar "jugando con una tercera guerra mundial" por no claudicar ante la invasión rusa. En privado, según estas fuentes citadas por Haberman y Swan, el líder republicano se mofa de esta escena que causó un auténtico escándalo mundial. "No soy muy fan de Ucrania, excepto de sus mujeres", asegura el mandatario.
Especialmente inquietante es el pánico de Trump y su entorno por la desclasificación de los archivos del depredador sexual Jeffrey Epstein por su posible implicación, hasta el punto de que se plantearon indultar a la socia y pareja del pederasta, Ghislaine Maxwell. No obstante, en público, Trump se refiere a este caso como "el bulo de Epstein".
Otros episodios recientes, como derribar el ala este de la Casa Blanca para hacer un lujoso salón de baile o pintar de color "azul bandera estadounidense" el estanque del monumento a Lincoln en Washington son simplemente una muestra más de la megalomanía de Donald Trump que relata 'Cambio de régimen'.