Mercedes continúa desaparecido. La escudería alemana no da con la tecla adecuada y la tensión no hace más que crecer en el box. Hasta ahora, que Hamilton no pasara a la Q3 era noticia, pero está empezando a convertirse en algo habitual.

Los problemas con los monoplazas han disparado la tensión en Mercedes, así pudimos verlo cuando Hamilton, que finalizó decimotercero en la clasificación, acudió al puesto de Toto Wolff, jefe de Mercedes, donde tuvieron una discusión que fue grabada por los medios.

Hamilton no quiso hablar sobre ello alegando que se trataban de "cosas internas". Sin embargo, Toto sí ha hablado sobre ello.

"No hubo ningún desacuerdo en absoluto. No hay nada más cerca, como nosotros dos. Simplemente estábamos muy enfadados por la sesión en general. Él se desahogó conmigo y yo con él", ha confesado Wolff para Sky Sports F1.

En la 'sprint qualifying' tampoco les ha ido bien. Russell ha terminado igual que ha comenzado la carrera, undécimo, mientras que Hamilton ha perdido una posición. Así pues, Mercedes tiene un importante trabajo por delante si quiere hacer una buena carrera.