Se trata de uno de los hombres del momento en la Fórmula 1. Michael Masi (Sídney, 1979) ha copado muchos titulares en las últimas semanas por su labor y toma de decisiones al frente de Dirección de Carrera.

El australiano, cuyo objetivo es velar por la seguridad de los pilotos y asegurar el cumplimiento de la normativa y la equidad en la Fórmula 1, es el encargado por la FIA de ejecutar el reglamento técnico y deportivo en el 'Gran Circo' durante las carreras.

Suplió en el cargo al mítico Charlie Whiting después de que el británico falleciese por muerte súbita antes del GP de Australia de 2019. Masi pasó de la Fórmula 2 y Fórmula 3 a la categoría reina en apenas un año, y parece estar siendo víctima de su falta de experiencia.

Su distinta vara de medir y doble rasero en enfrentamientos 'ad hoc' ha provocado rifirrafes con algunos pilotos, cuya interpretación personal de ciertos incidentes choca con la del australiano.

Esta temporada, todo arrancó en Baréin, la primera cita del calendario, con un adelantamiento de Max Verstappen a Lewis Hamilton por fuera de los límites de pista, situación que se ha repetido a lo largo de la temporada y que ha obligado a los comisarios deportivos a retocar el reglamento para ser más ecuánimes y justos.

Sin embargo, el esperpento de Masi llegó en el Gran Premio de Bélgica. Con un circuito de Spa completamente impracticable, el director de carrera aceptó que se diesen tres vueltas detrás del coche de seguridad y que se repartiesen la mitad de puntos a los diez primeros clasificados, siendo una decisión inédita que escoció mucho en el paddock.

Fernando Alonso, 'enemigo público número 1' de Masi

Tras el Gran Premio de Austria, el bicampeón del mundo se mostró muy enfadado por los adelantamientos fuera de pista. "Es como si un futbolista coge un balón en su área con la mano, la lleva al centro del campo para empezar a jugar ahí y el árbitro lo da como legal. En el próximo partido lo haremos todos", señaló entonces Alonso.

Fernando tomó nota y en Sochi se tomó la justicia por su mano en la escapatoria de la primera curva, pero en Austin regresó el enfado del asturiano con el comisario.

Fernando Alonso, el más listo de la clase en Sochi: cumplió su amenaza y salió beneficiado

Kimi Raikkonen adelantó al de Alpine por fuera de pista, pero Masi vio un movimiento lícito ya que el español no le había dejado hueco al finlandés para pasar. Poco después, el ovetense hizo lo propio con Antonio Giovinazzi, pero tuvo que devolver la posición después de la amenaza de Masi.

Alan Permane, director deportivo de Alpine, mantuvo una ardua discusión con el australiano, que se mostró inflexible ante las quejas de la escudería francesa,

 

Al término del Gran Premio en Austin, Fernando volvió a sacar a relucir la metáfora del fútbol: "Cuando en fútbol alguien toca el balón con la mano dentro del área es penalti. No hay que aclarar la regla, solo necesitas tomar la decisión y decir que es penalti, porque si no todo el mundo tocaría la pelota con la mano en el área. Así que no necesitamos ninguna modificación. Solo necesitamos que se implementen las reglas cuando esto pasa".