Aparte de los monoplazas, la gran protagonista de los Libres 2 del GP de Baréin fue una perra que se dio unas buenas carreras por la pista. Tal fue su actuación que llamó la atención de los pilotos... y también de unos comisarios que decidieron parar los entrenamientos mostrando una bandera roja.

Fue por la curva 1 cuando algunos fueron informando de que un can correteaba por el asfalto del circuito, y algunos, como Hamilton y Vettel, se lo tomaron con humor.

"¡Espero que no sea Roscoe!", dijo Lewis cuando se enteró de que un perro andaba suelto en relación al que a él siempre le acompaña en el Mundial.

Seb, por su parte, se lanzó a cantar: "Who let the dogs out? Who, who, who!"

 

La organización del GP de Baréin, antes de los Libres 3, confirmó que habían encontrado a la perrita y la habían llevado a la Sociedad de Baréin para la Prevención de la Crueldad contra los Animales.

"Ha pasado un chequeo en el veterinario y está bien", dijeron... y ya preguntaron por el nombre que deben poner a la perra.

 

Ya van unos cuantos Grandes Premios en los que los animales se han erigido como protagonistas en la F1. En Turquía, un perro se postuló como posible 'poleman' (o 'poledog'), tras demostrar velocidad en Istanbul Park. En Imola, tuvimos al gato Formulino.

Cabe recordar que la F1 prohíbe, salvo autorización de la FIA, la presencia de los animales en el paddock, la pista, el 'pitlane' o cualquier zona de espectadores.