George Russell se convirtió en la figura del sábado en el GP de Bélgica con una vuelta extraterrestre sobre la empapada pista de Spa que le llevó a colocar a su Williams en segunda posición, para sorpresa y deleite de todos los espectadores.

Durante la temporada el piloto británico solo había sido capaz de llegar a la Q3 con el FW43B en una ocasión. De hecho, era la única vez que cualquiera de los dos pilotos de la marca inglesa conseguía entrar entre los diez primeros.

Russell no solo lo consiguió de nuevo, sino que marcó el mejor resultado de su carrera con un coche que no está en esa liga, igual que lo hizo Fernando Alonso en el mismo escenario y con las mismas condiciones en 2001.

Ross Brawn analiza la hazaña del británico recordando los primeros pasos del asturiano en la Fórmula 1: "La actuación de George me recordó mucho a Fernando Alonso cuando pilotó en Spa en mojado con el Minardi en 2001. Estuvo impresionante con un coche que claramente no estaba a la altura de su trabajo".

"No tiene un coche de primera fila, pero en esas difíciles condiciones que hubo en la clasificación derrotó a pilotos con coches mucho mejores que el suyo", continúa en su columna en la página oficial de F1.

El ingeniero está en el barco de los que creen que George tiene el potencial suficiente como para merecer un asiento mejor: "En mi opinión, sólo hay una decisión para Mercedes el próximo año con respecto al segundo asiento". "Todos sabemos que George Russell tiene un talento fantástico. Lo hemos visto mucho en Williams, y lo vimos amplificado en Mercedes cuando sustituyó a Lewis Hamilton en el Gran Premio de Sakhir del año pasado", expresa.

En cuanto a la situación que se dio el domingo en Spa-Francorchamps, Brawn se pone del lado de la seguridad: "La FIA hizo lo mejor que pudo en circunstancias que han sido muy desafiantes, de las que no hemos visto en décadas". Sin embargo, Ross no cree que fuera "lo ideal" repartir la mitad de los puntos por la 'no carrera', pero si que se "recompensara la valentía en clasificación".