Lo que se viene ahora es una locura de gritos, pasión por un deporte, si se permite. Fórmula 1 en estado puro y pilotos que, tras ir al límite durante horas, se desahogan con su única compañera de viaje tras cruzar la línea de meta: la radio de equipo.

El Gran Circo va más allá, y con la temporada terminada recoge los dos momentos más espectaculares del año en este sentido.

 

No podían ser otros. Por un lado, el piloto de Toro Rosso, Pierre Gasly, que tras lograr el primer podio de su vida en Brasil el pasado 17 de noviembre nos regaló una serie de "wooow", "waaa" o "woohoo" mientras su jefe de equipo le decía "Buen trabajo, Pierre" o "Has conducido como una leyenda", a lo que el piloto número 10 respondió: "Es el mejor día de mi vida".

Ese día Gasly celebraba un tercero, pero finalmente quedó segundo tras la sanción a Hamilton y la entrada de Carlos Sainz en el primer podio de su historia también. Pero la Fórmula 1 recoge otro momento del piloto español, en concreto cuando el pasado 4 de agosto, tras quedar quinto en Hungría, el piloto de McLaren empezó con un "¡Vamos, tío!" (en castellano) y acabó cantando a sus mecánicos entre bromas y risas eso de "conducción suave, na na na na".

Un momento divertido que es el que finalmente ha ganado la encuesta como el mejor del año con un 51% de los votos. Bonito final ajustado a la temporada en la que Carlos Sainz acabó sexto... al mejor ritmo posible.