Fue la noche soñada por Leo Messi. Esa que añoraba desde sus inicios como profesional y que, en algún momento, rozó. En el Monumental de Buenos Aires ante 17.000 almas argentinas, el '10' completó un partidazo ante Bolivia antes de que llegara el plato principal de la velada.

La albiceleste le endosó un contundente 3-0 a Bolivia con hat-trick del rosarino, aunque la verdadera celebración vino tras el pitido final.

El combinado argentino ofreció a su afición la Copa América conquistada este verano ante Brasil en Maracaná, y Messi no pudo evitar romper a llorar celebrando su primer título con la selección con su gente.

Al jugador del París Saint-Germain se le vio visiblemente emocionado en la vuelta olímpica que ofreció el equipo a su hinchada, al igual que en la entrevista pospartido.

 

"Esto es algo que busqué hace mucho, lo soñé y gracias a Dios se me dio. Es un momento único por cómo se dio y dónde se dio. Después de tanto estar esperando, no hay mejor manera de ser campeón y poder estar aquí celebrando con mi Papá y mis hermanos que están en la Tribuna...estoy muy feliz", explicó Leo.

"No puedo más de tanta felicidad. Esto es lo que había soñado siempre y se me dio. Por mi familia que me está mirando y por todos los argentinos. La verdad que estoy muy emocionado. Mi mamá y mis hermanos están en la tribuna, que sufrieron mucho también. Estoy muy feliz", añadió.

En un segundo plano, pero siempre importante, Leo Messi rompió el récord que ostentaba Pelé en Sudamérica: con sus tres goles, el argentino ya suma 79 dianas, superando a 'O Rei' (77) como el máximo anotador de selecciones del continente.

 

"La verdad que siempre lo digo: los premios individuales son secundarios, porque estamos acá por otra cosa", señaló al respecto.