La idea de 'La Ingobernable' es resistir hasta el último momento. Lo harán de forma pacífica, a su manera: llenando su centro social de vida y actividades hasta el próximo 2 de septiembre, fecha en la que el Consistorio de Martínez-Almeida ha fijado el desalojo del local que ocupan en la céntrica calle del Gobernador, 39.

El centro, situado junto al Paseo del Prado, trabajan 150 colectivos que organizan más de 200 actividades al mes en las que participan más de 1.000 personas. Su trabajo supone un respiro social para cientos de personas, pero hoy está en peligro. Se ve amenazado por la gestión del nuevo Ejecutivo local con el popular Martínez-Almeida al frente.

Abren de 19:00 a cierre y ponen al servicio de Madrid sus más de 3.000 metros cuadrados de superficie para disfrutar de una oferta contracultural entre proyectores, idiomas, clases, deportes, charlas... En 'La Ingobernable' todo tiene poso social. Ni siquiera te cobran la cerveza, el agua o la tortilla de patatas (vegana, eso sí). En apenas dos años más de 100.000 personas han pasado por este centro.

Su historia se remonta apenas dos años en el tiempo. Desde aquel 6 mayo de 2017 cuando, tras una manifestación, varios ciudadanos okuparon un edificio vacío situado entre la calle Gobernador y el paseo del Prado. El inmueble, histórica propiedad del Consistorio, había sido cedido en 2015 por la entonces alcaldesa Ana Botella a la Fundación Ambasz para demolerlo y edificar en su lugar un museo.

Un año después, en 2018, el Ayuntamiento de Madrid dirigido por Manuela Carmena recuperó el edificio para el patrimonio municipal para lo que tuvo que abonar 1,4 millones a la Fundación Ambasz como indemnización.

'La Ingobernable' se ha convertido durante los últimos años en sede de movimientos sociales como el 8M (feminismo), Ecologistas en Acción o Frydays for Future (ecología). Desde el propio centro tienen clara el porqué de la postura del nuevo Consistorio de la capital: "Somos algo incómodo para el Ayuntamiento porque estamos en la milla de oro y somos una bomba de especulación urbanística".

"Pueden desalojar un edificio pero no las ideas"

De la fachada de 'La Ingobernable' cuelga el cartel con el lema “Somos ingobernables". De ahí que sus inquilinos -okupas, sí- insistan tanto en reforzar esta idea: "Pueden desalojar un edificio pero las ideas y las personas que han germinado en estos dos años no se pueden cerrar, por eso somos indesalojables".

"Parásitos a los que se les acaba el chollo"

La concejala delegada de Deportes en el Ayuntamiento de Madrid, Sofía Miranda, ha calificado de "parásitos" a los miembros de 'La Ingobernable', a quienes ha recriminado que vivan "a costa de los impuestos de todos los madrileños".

Esa ha sido la respuesta de Miranda después de que 'La Ingobernable' hiciera un llamamiento a los movimientos sociales a defender el edificio público el 2 de septiembre, fecha del desalojo, y han insistido en que no les pueden echar del inmueble.

 

"No sois 'indesalojables'; sois parásitos que vivís a costa de los impuestos de todos los madrileños que os pagamos la luz y el agua. Entiendo que estéis nerviosos, se os acaba el chollo. Un saludo", ha expresado la concejala de Ciudadanos.

'No sois indesalojables; sois parásitos que vivís a costa de los impuestos de todos los madrileños'

El alcalde José Luis Martínez-Almeida ya se dirigió hace días a 'La Ingobernable' para decirles que es "mejor evitar enfrentamientos innecesarios", porque el Consistorio los desalojará del inmueble actuando "dentro de la ley pero con toda la fuerza que da la ley".

Martínez-Almeida, en línea con las últimas declaraciones de su concejala Sofía Miranda, pidió que abandonaran las "actitudes chulescas y arrogantes" y aseveró que "llevan dos años viviendo del erario público, que no les van a dar un inmueble".

A su vez, los miembros de 'La Ingobernable' calificaron estas afirmaciones de "violentas", así como indicaron que se trató de "una amenaza" al decir que iban a actuar "con toda la fuerza de la ley". Su estrategia no varía: aseguran que reivindicarán el centro "con diálogo y no con violencia".