LAS CARTAS DEL CAUDILLO A SU PRIMERA ENAMORADA
"Deseando pasen pronto los días para tener el gusto de verla, le saluda y le quiere, Franco"
Ella tenía 15 años y era hija de un general destinado en África. Él, un alférez destinado en Melilla que le mandaba insistentemente cartas de amor. Sólo tenía 19 años y ya firmaba como Franco, a secas. Aquellas cartas salen ahora a subasta por 25.000 euros.

"Mi querida amiga Sofía. Ahí le envío esta bonita niña a la que siento no poder acompañar. Esperando tener pronto noticias suyas, sabe le quiere su amigo, Franco".
Con 19 años ya no quería ser sólo Francisco. Él era Franco. Así firmaba las cartas, y eso que la destinataria sólo era su primer amor, Sofía Subirán: "Deseando pasen pronto los días para tener el gusto de verla, le saluda y le quiere de veras, Franco".
Con un precio de salida de 25.000 euros, 33 de estas postales salen a subasta en Madrid. Son las que se han salvado, porque ella quemó muchas. La relación apenas duró un año, pero durante meses, Franco lllegó a mandarle tres postales diarias.
Postales con niños y mujeres en el reverso, que muchas veces se le quedaban pequeñas. Parece que ella le atormentó como pocos en su vida: "Pues yo la quiero bastante, por no decir muchísimo y en usted esto es imposible".
Se venden junto a unas fotografías del Valle de los Caídos, donde se muestra el lugar que se había seleccionado, e incluso, alguna dibujada por el propio Franco. Ni está publicado, ni se había visto.
Es el primer boceto. Recién acabada la guerra, Franco dibujó en ellas cómo quería que fuera la basílica, con su puerta y su cruz. Por detrás, escribió "Vista de frente del lugar del monumento".
Las fotos salen a subasta por 22.000 euros. Todo un arsenal documental, que ya entonces reflejaba el carácter del dictador.