Aunque todos los medicamentos tienen efectos secundarios, pocos están sometidos a tanto escrutinio por parte del público general como las vacunas contra el COVID-19. Recientemente, ha copado titulares la mielitis transversa como posible reacción adversa a las vacunas de AstraZeneca y Janssen, aunque la realidad es que en España se ha registrado un único posible caso.

Así lo recoge el último informe de farmacovigilancia de la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) sobre las vacunas frente al coronavirus, que apunta que "se ha identificado la mielitis transversa como posible reacción adversa a Vaxzevria [nombre de la vacuna de AstraZeneca] y a COVID-19 Vaccine Janssen".

Un trastorno neurológico raro, según la definición de la propia AEMPS, caracterizado por la inflamación de uno o ambos lados de la médula espinal y que a menudo daña la capa de mielina que cubre las fibras nerviosas.

Según la agencia, esta afección puede manifestarse con debilidad en brazos y piernas, síntomas sensoriales -hormigueo, entumecimiento, dolor o sensación de pérdida del dolor-, o problemas funcionales de la vejiga o el intestino.

No obstante, y aunque la Agencia Europea del Medicamento (EMA) no descarta una relación causal tras la administración de esta vacuna, lo cierto es el número de casos identificados es "muy bajo", según recoge la AEMPS.

De hecho, hasta el pasado 9 de enero, España solo había registrado una notificación de posible mielitis transversa tras la vacuna de AstraZeneca y ninguna después de la de Janssen. Ello, a pesar de que para entonces se habían administrado cerca de 9,8 millones de dosis de AstraZeneca y dos millones de Janssen en nuestro país.

Concretamente, los datos de la EMA hablan de 38 casos sospechosos globalmente, 25 de ellos con AstraZeneca y 13 con Janssen. Vacunas de las que se han administrado cerca de 1.400 millones y 33.584.049 dosis, respectivamente. La proporción de casos sospechosos, por tanto, es muy pequeña con respecto a las vacunas administradas.

En cualquier caso, la AEMPS aconseja a las personas vacunadas que busquen atención médica inmediata si tras recibir alguna de estas dos vacunas experimentan problemas sensoriales, debilidad o mal funcionamiento de la vejiga o el intestino.