DRIFT DEL BUENO
VolRace Motor Show y Drift Spain 2025 en Zaragoza: el fin de semana que el motor necesitaba en España
La final del campeonato de Drift Spain estuvo fuerte. Estuve en persona y te cuento lo que hubo en Zaragoza.

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Este fin de semana tuvimos en Zaragoza el evento de Drift Spain y Volrace. ¿De qué iba? De drift, obviamente, y si eres un auténtico loco del motor más allá de los típicos “Me gusta la Fórmula 1” o “Me gusta la MotoGP”, que son tan predecibles como decir que te gusta AC/DC, deberías leer este artículo hasta el final.
Viernes: llovió, se mojó la calle… y aún así se petó el karting
El primer día venía con el cielo en contra y con las previsiones a nada, pero la gente vino igual: el viernes 24 de octubre el agua no espantó a nadie y el Karting Plaza estaba hasta la bandera ya cuando llegué.
La KDD nocturna fue el antídoto perfecto contra la lluvia. No es que no se mojase nadie, pero a nadie le importaba mucho teniendo coches rugiendo por ahí y metiendo petardazos, y un ambiente de cercanía que sólo se vive en estos saraos (gente hablando con pilotos, risas, humo y más de uno prometiendo que volvería el sábado).
Para mí fue un puntazo ver a Yani Díaz charlando con todo el mundo, simpática y haciendo fotos como si fuera una más porque representa la sensación de comunidad que existe en el mundo del motor. Y lo del viernes era solamente el principio.
Sábado: pabellones, show y olor a gasolina
El sábado fue un buen día en la Feria de Muestras. En el pabellón 6, la zona indoor con sus stands, simuladores y toda la pesca; en el 7, la música, los premios y el público mezclado con los equipos. Todo tan bestia que era mejor que la típica excursión de fin de curso.
Había de todo y para todos: más de 700 vehículos, simuladores, stand de Ferrari de Crosa Prestige (sí, para alquilar en el día), montajes de kits de carrocería en directo y un concurso de grafiti que no dejó a nadie indiferente (salvo a mí, quizá). La parte de fuera ofrecía desde un Jet Car Dragster con turbina hasta el show 4x4 aplasta coches que te saca el lado primitivo y que cierto redactor se perdió por despistado.
El evento juntó técnica y espectáculo a base de la expo con coches de todo tipo (la primera vez en mi vida que vi dos R34 en persona) y los RC de drift que flipaban a los críos. El domingo prometía sol y muchísima más goma quemada.
Domingo: sol, boxes con rollo y carreras que no perdonaron
El domingo amaneció despejado y la Feria de Zaragoza se convirtió gracias a Drift Spain en un festival con más de 20.000 visitantes circulando por 16.000 m². Las batallas del Drift Spain se jugaron a cara de perro en la pista.
Hubo alegrías y sustos. Un BMW se retiró nada más salir por una avería, y otro terminó estampado contra un bloque de hormigón en el lateral derecho, pero por suerte, el piloto salió andando.
Aun así, las batallas fueron una pasada con coches cruzados, humo espeso y el público alucinando todo el rato (al final hasta hacían la ola). Xavi García lo hizo muy bien y fue de mis favoritos en Semi Pro, pero finalmente se coronó campeón Adrián Cabanillas con su BMW E36 M50 Turbo (un logro tremendo para un chaval de 17 años). En Pro se llevó la victoria Alex Holovnia al mando del Toyota GT86 2JZ.
Mucho show
Lo de VolRace no fue sólo drift: fue feria, música, simuladores y ruido de motores. Hubo exhibiciones brutales (Rubén Sevilla & Friends, Víctor Cubeles mostrando por qué es el futuro) y un jet car que, cuando apareció otra vez, reunió a una multitud.
Al final fue un evento redondo en ambición y en montaje con 14.000 m² de zona de stands y más de 100 marcas. La organización sacó músculo y el público respondió con creces. Y para rematar, la final tuvo doble puntuación, el tipo de giro que te mantiene mordiéndote las uñas hasta el último derrape.
Personalmente, me quedo con tres imágenes: la lluvia del viernes no pudo con la fiesta en Plaza, los pilotos saludando a la gente con auténtico rollo de piloto-influencer y esa última jornada dominical viendo coches cruzados y paseando por los boxes.
Si VolRace quiere asentarse como cita de referencia en España, lo tiene todo para hacerlo: público, espectáculo y una escena del drift que ya mira a Europa sin complejos.
Premios, caras y algunos nombres que no se olvidan
Los premios homenajearon a quienes han dado lustre al drift nacional (Joan Caballer, Rodrigo Gallo, Óscar Ruiz, Ángel Muñoz y David Infantes) y el Best of Show fue para Josep Reverter, con una selección del Top 10 que dejó claros guiños a clásicos y preparaciones extremas.
Entre el público se veía de todo: chavales con camisetas de sus pilotos favoritos, familias atraídas por los simuladores y también veteranos. La mezcla de afición local con un plantel internacional de pilotos de más de 12 países le daba al campeonato un nivel que se palpaba en cada curva y en cada batalla.
Si me preguntáis por lo técnico: había coches de todo tipo, con motores tuneados de formas que te hacen entender por qué el drift es deporte y espectáculo a la vez.
¿Vale la pena?
Sí. VolRace Motor Show y la Gran Final del Drift Spain 2025 fueron un éxito: público, espectáculo y motor del bueno. Además, Zaragoza demostró que puede ser el epicentro del motor nacional y el drift español ya mira a Europa sin complejos.
Si te perdiste la edición de este año, apúntalo en la agenda para el siguiente: ve con la idea de pasártelo bien, de probar simuladores, de mirar boxes y, sobre todo, de no perderte las carreras del domingo. O, si lo prefieres… échale un vistazo a la web de Volrace, porque el 29 y el 30 de noviembre tendremos el Desafío Europeo en el Jarama. Yo sé de uno que no se lo perderá.
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