CAMBIO DE PAPELES
Volkswagen tiene en China un SUV de 5,2 metros y 1.650 km de autonomía por menos de 40.000 euros. Ahora quiere traerlo a Europa
Volkswagen estudia traer a Europa sus coches desarrollados en China, entre ellos un enorme SUV de 1.651 km de autonomía por menos de 40.000 euros.

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Durante décadas, Volkswagen diseñó sus coches en Alemania y después los adaptó a China. Ahora podría recorrer el camino contrario. El fabricante estaría estudiando vender en Europa algunos de los modelos desarrollados específicamente para el mercado chino e incluso fabricarlos en sus plantas alemanas. Entre los candidatos hay un enorme SUV de seis plazas, 5,2 metros y autonomía extendida que cuesta en China menos de 40.000 euros.
Volkswagen podría vender coches chinos fabricados en Alemania
Volkswagen habría iniciado un estudio interno para determinar si algunos de sus coches concebidos en China pueden comercializarse en Europa. Según la información publicada originalmente por el diario alemán Handelsblatt, la posibilidad de producirlos en fábricas europeas también estaría sobre la mesa.

Este movimiento supondría un cambio histórico para el grupo. Tradicionalmente, Volkswagen desarrollaba sus productos globales en Alemania y después realizaba las modificaciones necesarias para venderlos en mercados como el chino. Sin embargo, la rapidez y los menores costes de desarrollo alcanzados en China están empezando a convertir al país asiático en un centro tecnológico del que también podría beneficiarse Europa.
La arquitectura electrónica desarrollada por Volkswagen en China permite acelerar el desarrollo de nuevos coches alrededor de un 30%. Además, la plataforma local creada para sus eléctricos compactos persigue reducir sus costes hasta un 40% frente a la anterior plataforma MEB.
La marca alemana ya no solo fabrica coches en China. También los diseña, desarrolla y valida allí, apoyándose en empresas locales como SAIC y Xpeng. El resultado son modelos que llegan al mercado mucho más rápido y con precios difíciles de igualar desde Europa.

Un SUV más largo que un BMW X7 por menos que muchos SUV europeos
El candidato más llamativo es el Volkswagen ID. Era 9X, un SUV de seis plazas desarrollado por SAIC Volkswagen. Mide 5,21 metros de longitud, por lo que resulta incluso ligeramente más largo que un BMW X7, y se ha estrenado en China con un precio de partida inferior al equivalente de 40.000 euros.
No es un eléctrico convencional. Emplea un motor de gasolina de 1,5 litros como generador para recargar la batería, pero las ruedas son impulsadas por sus motores eléctricos. Es una tecnología de autonomía extendida cada vez más popular en China, porque permite realizar los desplazamientos diarios como un eléctrico y afrontar viajes largos sin depender por completo de los cargadores.
Dependiendo de la versión, utiliza baterías de 51,1 o 65,2 kWh y puede ofrecer hasta 406 kilómetros de autonomía eléctrica bajo el optimista ciclo chino CLTC. Combinando la batería y el depósito de gasolina, su autonomía total anunciada puede alcanzar los 1.651 kilómetros.
La gama incluye una versión de propulsión trasera con aproximadamente 326 CV y otra con dos motores, tracción total y alrededor de 517 CV. Por dimensiones, potencia y planteamiento, ocuparía un espacio superior al de los actuales Volkswagen ID.4 e ID.5 y podría convertirse en el sustituto indirecto del desaparecido Touareg.

Su llegada a Europa todavía no está decidida
El ID. Era 9X no es la única posibilidad. Volkswagen también estaría valorando un futuro SUV desarrollado sobre su plataforma china CSP, cuya llegada a Europa podría producirse hacia finales de 2027. Esta segunda opción tendría una ventaja importante: Volkswagen controlaría directamente su tecnología principal.
Antes de vender cualquiera de estos coches en Europa, la marca tendría que adaptar el software, los asistentes a la conducción, determinados materiales y numerosos componentes a la normativa comunitaria. Importarlos desde China también los expondría a los aranceles europeos, por lo que fabricarlos en Alemania podría ser la solución más lógica.
Por ahora no existe una decisión definitiva sobre los modelos, el volumen de producción o las fábricas implicadas. Pero el simple hecho de que Volkswagen lo esté estudiando refleja hasta qué punto ha cambiado la industria: la compañía que llevó durante décadas la ingeniería alemana a China podría terminar utilizando la tecnología desarrollada en China para volver a ser competitiva en Europa.
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