HA DECIDIDO REDIMIRSE
Es el señor que decidió cómo usamos el móvil hoy en día, y ahora va a cambiar los coches para siempre, de la mano de Ferrari
Jony Ive diseñó el iPhone y el iPad, pero ni él aguanta los pantallones táctiles que invaden los coches actuales. Lo ha dicho alto y claro mientras presenta el interior del Ferrari más polémico que ha salido de Maranello.

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Si el tipo que inventó la interacción táctil moderna piensa que las pantallas gigantes de los coches son una chapuza, igual va siendo hora de que alguien se lo replantee, porque hablamos de Jony Ive, exdirector de diseño en Apple y cerebro detrás del aspecto y la interfaz del iMac y el iPhone, que acaba de sacudir al sector mientras trabaja en su último proyecto junto a Ferrari.

El Ferrari que nadie se esperaba
Ferrari ha enseñado el habitáculo del Luce, y no es precisamente lo que esperarías de Maranello, ya que la marca solo ha soltado una foto del interior (volante, cuadro de instrumentos y consola central) antes de la presentación completa en mayo, aunque ya ha dado para rato.
Para diseñar esta cabina, los italianos ficharon a Ive y a su socio Marc Newson a través del estudio LoveFrom, y hablamos de dos tipos que llevan décadas definiendo cómo interactuamos con la tecnología, así que cuando dicen que algo no funciona en un coche merece la pena escuchar, porque no son unos boomers quejándose del progreso, sino los responsables directos de que hoy deslicemos el dedo por todo.
Total que la jugada cuadraba, porque Ferrari no quería otro interior empapelado de pantallas como el de cualquier eléctrico chino, e Ive aceptó porque estaba hasta las narices de ver cómo su propia creación se usaba sin criterio en el automóvil, y encontró en Maranello la excusa perfecta para hacer las cosas de otra forma.

Una solución cómoda y sin pensar
Aquí viene lo gordo, porque Ive ha dejado claro ante un grupo de periodistas que cada vez que se sube a un coche con un pantallón en el centro le da algo, y no lo dice por postureo, sino porque a nivel práctico es un desastre.
Piénsalo un momento, ya que tiene toda la razón, porque estás conduciendo y tienes que apartar la vista de la carretera para buscar entre menús y submenús algo tan básico como subir la temperatura, así que el diseño bonito se convierte en distracción peligrosa, y encima Tesla popularizó la idea mientras el resto del sector la copió sin preguntarse si tenía sentido dentro de un coche.
Lo peor es que Ive lo considera un atajo de diseño, una solución cómoda para no pensar demasiado, porque muchos fabricantes asumieron que meter una pantalla multitáctil equivalía automáticamente a modernizar el producto, aunque la realidad es que simplificaron el trabajo a costa de quien conduce al confundir lo llamativo con lo útil.

Muchas pantallas pequeñas en vez de una enorme
La alternativa que plantean Ive y Newson para el Luce pasa por repartir varias pantallas pequeñas integradas de forma natural en el habitáculo, donde cada una cumple su función sin parecer un iPad pegado al salpicadero con una ventosa, y Newson insiste en que el pantallón central sobra porque resulta desproporcionado para lo que necesitas mientras conduces.
Pero hay algo más profundo detrás de esto, ya que a Ive le reconcome que la tecnología táctil que él ayudó a crear se haya extendido sin control, porque las herramientas potentes necesitan un marco de uso y aquí nadie se molestó en pensarlo antes de meterlo en cada salpicadero del mercado.
Esa frustración es una de las razones por las que dejó Apple, y también lo que mueve su trabajo en LoveFrom, porque toda innovación arrastra consecuencias imprevistas, aunque Ive quiere demostrar con el Luce que se pueden gestionar.
Habrá que esperar a mayo para ver si Ferrari y LoveFrom convencen al mundo de que hay vida más allá del pantallón, o si todo se queda en buen discurso con muy buena tipografía.
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