CAMBIO DE PLANES
Porsche convirtió su SUV más importante en eléctrico, pero sus clientes han hablado: prepara otro “Macan” de gasolina para 2028
Porsche reservó el nombre Macan para su nueva generación eléctrica, pero la demanda de motores térmicos ha obligado a replantear sus planes.

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Porsche tomó una de las decisiones más arriesgadas de su historia reciente cuando decidió que la nueva generación del Macan sería exclusivamente eléctrica. No hablamos precisamente de un modelo secundario: el SUV pequeño de Stuttgart se había convertido en uno de sus grandes pilares comerciales y ya ha superado el millón de unidades fabricadas.
Pero el mercado no siempre sigue el guion previsto. Y Porsche está preparando ahora un movimiento que habría resultado difícil de imaginar cuando presentó el nuevo Macan eléctrico: volver a tener un SUV de gasolina prácticamente en el mismo segmento.
No será técnicamente un Macan de combustión, porque Porsche pretende reservar ese nombre para el modelo eléctrico. Será un modelo diferente, probablemente también con una denominación propia, pero su función dentro de la gama resulta bastante evidente: ocupar el enorme espacio que dejó el anterior Macan térmico.

El Macan de gasolina seguía vendiendo más que el eléctrico
Hay un dato que ayuda a entender perfectamente el cambio de estrategia. Durante el primer semestre de 2026 Porsche entregó 35.315 unidades de la familia Macan en todo el mundo. De ellas, 19.695 correspondieron todavía al antiguo modelo de combustión y 15.620 al nuevo Macan eléctrico.
La comparación resulta todavía más significativa teniendo en cuenta que el modelo de gasolina llevaba tiempo fuera del mercado europeo. Porsche dejó de venderlo en Europa porque su antigua arquitectura no podía adaptarse fácilmente a los nuevos requisitos europeos de ciberseguridad, y finalmente terminó su producción mundial durante el verano de 2026.
Mientras tanto, el Macan continúa creciendo como una familia completamente eléctrica, con versiones tan deportivas como el nuevo GTS.
El problema para Porsche es que una parte importante de sus clientes todavía quiere un SUV de este tamaño con motor de combustión. Y dejarles únicamente la alternativa eléctrica suponía renunciar a un volumen de ventas considerable.

Un nuevo SUV sobre la base del Audi Q5
La solución llegará previsiblemente en 2028. Porsche está desarrollando un SUV completamente nuevo que utilizará como punto de partida la plataforma PPC del Grupo Volkswagen, la misma arquitectura empleada por la última generación del Audi Q5.
Eso no significa que vaya a ser simplemente un Audi con otro escudo. Porsche está trabajando específicamente en chasis, suspensiones, puesta a punto y tecnología para conseguir el comportamiento que se espera de uno de sus modelos.
De hecho, las primeras mulas de pruebas han utilizado carrocerías del Audi Q5 modificadas, con vías ensanchadas y cambios importantes en sus proporciones. La configuración definitiva todavía está en desarrollo.
Todo apunta además a una gama mucho más interesante de lo que podría parecer inicialmente. Entre las mecánicas que están siendo evaluadas aparecen motores gasolina de seis cilindros y versiones híbridas enchufables, combinadas previsiblemente con tracción total y cambio automático.

Porsche ya no quiere apostar todo a una sola tecnología
El movimiento encaja en un cambio mucho más amplio dentro de Porsche. La compañía había planteado hace años una electrificación muy rápida de su gama, pero el crecimiento del coche eléctrico no ha seguido exactamente el ritmo que esperaban los fabricantes.
Por eso Porsche está modificando su estrategia y quiere mantener varias tecnologías disponibles durante más tiempo. Algo parecido está sucediendo con el Cayenne: aunque ya existe una nueva generación completamente eléctrica, Porsche continúa desarrollando intensamente su gama eléctrica, pero también pretende prolongar durante la próxima década las alternativas de combustión e híbridas.
El resultado será una situación curiosa. Porsche seguirá vendiendo el Macan como SUV eléctrico mientras coloca a su lado otro todocamino similar, basado en una arquitectura diseñada para motores térmicos.
Puede que no lleve escrito Macan en el portón, pero conceptualmente será difícil no verlo como el heredero del Macan de gasolina que Porsche decidió abandonar demasiado pronto.
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