EL MUSCLE CAR, YA DISPONIBLE
Mientras se pierde cada vez más la esencia de los coches, el músculo americano con el sello de Dodge vuelve a Europa
El eléctrico Daytona o el Sixpack de gasolina, las opciones disponibles del mito americano. Niveles de potencia y funciones clave, tanto para la tracción integral como para los momentos de par total a las ruedas traseras. Un coche que invita a probar sus osadas maniobras fuera del caos citadino.

Publicidad
El mito de los muscle cars americanos ha vuelto y su desembarco no nos cae por sorpresa, porque se da como continuidad inmediata del anuncio que Stellantis publicó días atrás. Ahora sí, la nueva generación del Dodge Charger es oficialmente una realidad para los entusiastas europeos. Un reciene parte ha despejado todo tipo de dudas respecto de las versiones para el Viejo Continente y, entonces, la marca estadounidense ha dado inicio a los pedidos.
Gama completa. Eso es lo más importante. Los usuarios norteamericanos, tras el estreno del sucesor eléctrico, no tardaron en dejar constancia. Se plantaron cual resistencia a los intereses de la empresa, impusieron los valores de la tradición y siguieron apostando por las unidades rezagadas del Charger y el Challenger de la generación anterior. Mientras, el stock del Charger Daytiona R/T fue engordando hasta que el fabricante determinó el cese.

Dicha versión –vamos, que, en realidad, la gama toda– probará suerte en el mercado europeo. Lo hará con tracción integral de serie al llevar un motor delante y otro atrás. Misma configuración que el Daytona Scat Pack, solo que esta última se presenta mucho más interesante y no solo por potencia más extrema. Mientras el R/T Plus no va más allá de los 536 CV, la faceta de mayor alto desempeño produce hasta 670 caballos y promete un 0 a 100 km/h en 3,3 segundos, pero además ofrece vía coste adicional un paquete que agrega suspensión adaptativa, un juego de llantas de 20 pulgadas con incremento de tamaño para las ruedas traseras, discos de freno Brembo de 16 pulgadas y pinzas rojas.
El Dodge Charger Sixpack y sus funciones clave: par trasero para aumentar el vértigo
¿Servirá esta configuración para acercar a los usuarios a probar una fórmula Charger-eléctrico tan contradictoria e incompatible como el agua y el aceite? Por si acaso, el muscle car cruza el Atlántico con las versiones más confiables, las de toda la vida: la nueva generación del Charger con motor de combustión interna.

En el Charger Sixpack, la tracción se produce también desde ambos ejes, pero bajo demanda puede incluir la función de par al cien por ciento en las ruedas traseras, que se activa pulsando un botón y pone al coche en condiciones óptimas de exhibir sus dotes de trompos y derrapes. El seis cilindros biturbo Hurricane 3.0 imprime sobre el asfalto hasta 420 caballos en el acabado R/T y una potencia máxima de 550 CV en la variante Scat Pack. Para salir a fondo sin problemas propulsando el coche con las cuatro ruedas, el Launch Control se ha diseñado con cinco niveles de intensidad.
El importador oficial europeo KWA es el puente que une al nuevo Charger y los conductores más osados de este lado del océano. De arranque, será un muscle car decididamente para aficionados debido a su precio base de 66.000 euros, las entregas comenzarán a principios del otoño, el coche llegará a las calles como dos y cuatro puertas tanto para el de gasolina como para el eléctrico y, a modo de lanzamiento, lo hará con neumáticos de tres estaciones, tiradores de puertas iluminados y Head-Up Display, entre otras especificaciones para la ocasión.
Publicidad






