EL MUSCLE CAR AMERICANO REGRESA
Se hizo esperar, pero ya está aquí: el Dodge Charger vuelve a Europa como corresponde, con motor de combustión debajo del capó
No busques híbrido. Es eléctrico o a gasolina pura. De esa manera sale de fábrica y ahora cruza el Atlántico el mito estadounidense. Toma nota de las versiones.

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El corazón fue más fuerte. El cambio de directivos de Stellantis aportó lo suyo. El eléctrico se mantuvo en la línea de montaje, pero no como la opción única que se había planificado para extinguir al muscle car de gasolina de toda la vida, sino como un síntoma de época, como algo que no debió haber sucedido, una falla en la matrix minimizada por la discontinuación de la versión eléctrica devenida en fiasco y contrarrestada por la cordura del seis cilindros que pone orden en la casa. Así "está a punto de llegar", tal como el fabricante lo ha anunciado, el Dodge Charger a Europa.
El clásico americano se hizo esperar. Su arribo al continente había figurado en el segundo semestre del calendario 2025, pero su lanzamiento definitivo a este lado del Atlántico no podía ser más oportuno: no podía concretarse en otro año que no fuera el 2026, el del 60° aniversario de su estreno. Imagina chocar las copas y brindar a la salud de un emblema de la combustión despojado de toda su esencia. Sí, difícil visualizarlo.

A gasolina pura o bien totalmente eléctrico. Sin matices híbridos. Dos extremos para dos polos de conducción deportiva opuestos. Toma nota, pues así se compondrá la gama. Así se comercializa en Estados Unidos y de esa misma forma, a dos caras, retorna a un reducto acostumbrado a verlo más como un ser mitológico que como un compañero del día a día.
El Dodge Charger con motor de seis cilindros, a la espera de su majestad
Con los clientes dándole la espalda y miles de unidades acumulándose en stock, el Charger Daytona R/T EV acabó pasando por el mercado más rápido que la luz. La versión Daytona Scat Pack mantiene de pie al Charger 100 % eléctrico, pero con la condición de ser el más potente de toda la gama: dos motores –uno en cada eje– y 679 CV combinados máximos.

Por más potencia que genere su motorización eléctrica dual, una batalla imposible frente a los Charger R/T y Charger Scat Pack con el Hurricane debajo del capó, el seis cilindros en línea 3.0 biturbo que envía a las cuatro ruedas potencias de 426 y 558 CV respectivamente. Para quienes lo piensan en función de la aceleración, el segundo promete un 0 a 100 km/h en menos de cuatro segundos.
Con el Charger, a distribuirse mediante el importador oficial KW Automotive, vuelve una configuración fundamental que con la generación anterior se había desvanecido: la carrocería de dos puertas ha sido una reaparición necesaria por legado, si bien el cuatro puertas sigue siendo una posibilidad. Ahora resta esperar el regreso definitivo, la cereza del postre. El HEMI V8, tras su extinción de verano, despertó para, en una primera instancia, hacerse escuchar en los pick-up de Ram. Su reinserción en el muscle car, su hábitat natural, es una cuestión de tiempo.
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