NUEVO CX-3
Mazda rescata uno de sus SUV más conocidos: vuelve en 2027, será electrificado y hay una mala noticia para Europa
Mazda ya prepara la segunda generación del CX-3. Llegará en 2027 con un diseño completamente renovado y una mecánica electrificada, aunque su regreso a Europa todavía está lejos de estar asegurado.

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Hay coches que desaparecen del mercado y prácticamente nadie vuelve a acordarse de ellos. Y hay otros a los que las marcas deciden concederles una segunda oportunidad. El Mazda CX-3 pertenecerá al segundo grupo. Después de más de una década desde su lanzamiento y varios años fuera de los concesionarios europeos, Mazda ya está preparando una generación completamente nueva de su SUV más pequeño.
Y ahora sabemos incluso qué aspecto tendrá. Aunque todavía cubierto de camuflaje, Mazda ha mostrado por primera vez el futuro CX-3 de producción durante una presentación financiera de la compañía, identificándolo expresamente como la próxima generación del modelo. Su llegada está prevista para 2027.

El Mazda CX-3 que conocíamos no volverá: prácticamente todo será nuevo
El dato importante es precisamente ese: no estamos ante una actualización del antiguo CX-3. El modelo original apareció a finales de 2014 y ha permanecido en producción durante más de una década en determinados mercados, una longevidad considerable en una industria donde los ciclos comerciales suelen ser mucho más cortos.
En Europa, sin embargo, su historia terminó antes. Mazda dejó de comercializarlo en nuestro continente en 2021, dejando al CX-30 como principal alternativa compacta dentro de su familia de SUV. Ahora la compañía japonesa ha decidido recuperar el CX-3 con una segunda generación completamente renovada.
La primera imagen oficial, aunque todavía oculta buena parte de sus detalles, permite apreciar un coche con una carrocería aparentemente más grande, alta y robusta que la del CX-3 original. Su silueta también parece acercarse más a la fórmula del CX-30, mientras que el frontal adoptará la última evolución del lenguaje de diseño de Mazda.
No sería extraño que parte de su inspiración procediese del Mazda Vision X-Compact presentado en 2025, aunque aquel prototipo tenía unas proporciones más cercanas a las de un utilitario que a las de un SUV.

También será electrificado, pero Mazda todavía guarda el secreto más importante
El cambio tampoco se limitará al diseño. Mazda ya había confirmado anteriormente que el nuevo CX-3 contará con una versión electrificada, aunque no ha explicado todavía qué tecnología utilizará. Es decir, por ahora no sabemos si será un híbrido convencional, un híbrido enchufable o si empleará otra solución.
Tampoco se ha detallado definitivamente su plataforma ni las dimensiones del coche. Lo que sí parece claro es su posición dentro de la gama: seguirá siendo un SUV situado por debajo del Mazda CX-30 y, por tanto, una de las puertas de acceso a la marca japonesa.
Su producción tendrá además una particularidad importante. Mazda ha previsto fabricar esta segunda generación en Auto Alliance Thailand, la planta de Rayong que comparte con Ford. Desde allí se distribuirá, entre otros destinos, a Japón y diferentes mercados del Sudeste Asiático.

La mala noticia es que el nuevo Mazda CX-3 podría volver... pero no a España
Y aquí aparece la gran incógnita para nosotros. Mazda todavía no ha confirmado que el CX-3 vaya a regresar al mercado europeo. De hecho, toda la información oficial conocida hasta ahora apunta principalmente a Japón y al Sudeste Asiático.
Sería especialmente curioso porque el segmento de los SUV pequeños sigue teniendo un peso enorme en Europa. Un CX-3 moderno, electrificado y situado por debajo del CX-30 podría servir a Mazda para enfrentarse a modelos como el Lexus LBX, el Alfa Romeo Junior o el DS 3. Pero la estrategia de la compañía puede ser diferente en nuestro continente, donde el CX-30 ya ocupa buena parte de ese espacio.
Lo único completamente seguro es que el Mazda CX-3 no estaba muerto. Más de doce años después del estreno de la primera generación, Mazda ha decidido empezar de cero y darle una segunda vida. En 2027 conoceremos el resultado definitivo. La cuestión ahora es si los conductores europeos también podrán comprarlo o tendrán que conformarse con verlo desde lejos.
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