AUTOVÍA A-2
¿Qué es el nuevo carril rojo de la A-2 y quién puede utilizarlo?
El carril izquierdo cambia de uso según la hora y puede quedar reservado para autobuses, motos, emergencias y vehículos con más de un ocupante.

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La DGT ha puesto en marcha el nuevo carril rojo en la autovía A-2 para tratar de organizar la circulación en uno de los principales accesos a Madrid. La medida modifica temporalmente el uso del carril izquierdo, aprovechando la infraestructura ya disponible para adaptarla a las necesidades del tráfico sin necesidad de construir nuevas plataformas. El objetivo de esta iniciativa es mejorar la circulación y disminuir la retención habitual que se produce en la autovía.
Funcionamiento del carril rojo
El funcionamiento del sistema depende del horario. En determinadas momentos del día, el carril izquierdo queda reservado para autobuses, motocicletas, vehículos de emergencia y turismos con más de un ocupante. Fuera de esos periodos, vuelve a funcionar como un carril normal, abierto al resto de vehículos. La iniciativa pretende favorecer el transporte público y los desplazamientos en vehículos compartidos.
El recorrido previsto alcanza 19,2 kilómetros entre Madrid y Alcalá de Henares, aunque durante esta primera fase solo permanece operativo hasta Torrejón de Ardoz. Por la mañana, se activa entre las 7:00 y las 9:00 en los dos sentidos, mientras que por la tarde funciona de 15:00 a 17:00 en dirección salida de Madrid.
El acceso se controla mediante cámaras de lectura de matrículas y sensores de ocupación, además de otros sistemas tecnológicos. Los conductores reciben información mediante paneles luminosos, marcas específicas y balizas situadas en el asfalto. Estas últimas utilizan colores para indicar si se puede circular: verde en las zonas permitidas y ámbar en los tramos restringidos. Cuando permanecen apagadas, el carril queda disponible para todos los vehículos.
La normativa también establece condiciones concretas para los vehículos con distintivo “0 emisiones”. Los coches eléctricos e híbridos enchufables no tienen acceso automático al carril rojo, sino que deben cumplir los requisitos de ocupación múltiple o utilizarlo cuando la señalización correspondiente lo permita. De esta manera, se prioriza el uso compartido del vehículo por encima de su sistema de propulsión.
Cuándo arranca el proyecto
La fase de pruebas se prolongará hasta la primera semana de septiembre, periodo durante el que se analizará el funcionamiento de la medida y los conductores podrán acostumbrarse a la nueva señalización.
Las previsiones apuntan a que el carril podría beneficiar a unos 15.000 viajeros diarios y permitir una reducción media del 25% en los tiempos de desplazamiento, además de reducir las emisiones contaminantes.
La implantación también plantea algunos retos relacionados con la señalización y el control del acceso. Entre ellos se encuentra la precisión de los sensores de ocupación, especialmente en vehículos con cristales tintados, así como la coordinación de los horarios y los diferentes puntos de entrada para quienes utilizan transporte público o comparten coche.
Una vez finalice este periodo, los resultados de la prueba servirán para decidir si el sistema puede extenderse a otros accesos de Madrid.
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