Las matriculaciones de coches nuevos siguen en caída libre. Esta frase, un tanto lapidaria para algunos, se ha convertido desgraciadamente en una realidad difícil de obviar, y que cada vez preocupa más a una industria, la del automóvil, que da empleo a cientos de miles de personas en nuestro país. La situación en el mes de junio ha sido especialmente grave, con una caída del 8.3% respecto al mismo mes del año pasado.

Durante el mes de junio se han matriculado 130.519 unidades de turismos y todoterrenos, una cifra que no sólo es más baja que el mismo mes del año pasado, sino que no llega ni siquiera a superar al mes de mayo. De hecho, es el peor junio desde 2015. En el primer semestre del año, las entregas de vehículos turismos y todoterrenos caen un 5.7%, hasta las 692.472 unidades.

Especialmente grave es la situación en el canal de particulares, el más rentable para las marcas, cuyo descenso llega hasta un preocupante 18%. Apenas se han matriculado 50.408 unidades en el canal de particulares durante el mes de junio. En cuanto a las ventas por combustibles, el diésel marca un nuevo mínimo anual al suponer únicamente el 25.9% de las matriculaciones, mientras que la gasolina marca un nuevo máximo al alcanzar el 63.4%. Los vehículos híbridos y eléctricos sitúan su cuota en el 10.7%.

Vista de la planta de Almussafes (Valencia) de Ford España | EFE

Las principales asociaciones de concesionarios muestran así su preocupación por una situación que parece ir cada vez a más, sin respuesta ni actuación por parte de las autoridades. Así, Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de ANFAC, apunta que "las ventas de vehículos encadenan ya tres trimestres de caídas, con lo que se puede hablar de crisis en la automoción". Marta Blázquez, vicepresidenta ejecutiva de FACONAUTO, afirmó que "en los dos últimos días del mes se ha vuelto a acumular el grueso de las matriculaciones, con 35.000 automatriculaciones por parte de los propios concesionarios".

Pese al momento de incertidumbre que vive la industria, la mayoría de actores implicados afirma que aún es posible revertir la tendencia. Así, por ejemplo, la directora general de GANVAM, Ana Sánchez, afirma que es necesaria la puesta en marcha de estímulos por parte de las administraciones, con nuevos planes de acción para fomentar el achatarramiento de vehículos, favoreciendo así la renovación de un parque automovilístico cada vez más anticuado.