EL FRÍO NO SOLO AFECTA AL MOTOR, TAMBIÉN A LA CHAPA

El frío está destrozando la pintura de tu coche y no lo verás hasta que sea tarde

Una de las cosas que haces (o que no haces) está acortando la vida de tu coche.

Coche rojo circulando por una carretera helada

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La carrocería sufre tanto como el motor cuando bajan las temperaturas, aunque casi nadie repara en ello hasta que aparecen los primeros daños. El frío extremo hace que la pintura pierda elasticidad y se vuelva más rígida, algo que la deja expuesta a deterioros silenciosos que van avanzando sin avisar. Fedla Rey, responsable de Talleres Veloz Servicar, explica que la chapa se contrae con el frío y se dilata cuando el coche entra en calor, un proceso completamente normal que se convierte en problema cuando se repite a diario durante semanas.

El resultado de ese estrés térmico continuo son microfisuras en la pintura que no siempre se ven a simple vista pero que con el tiempo acaban pasando factura al acabado del vehículo.

Arrancar coche frío
Arrancar coche frío | Pexels

El frío no es el único problema, los cambios bruscos son peores

El mayor riesgo no está solo en que haga frío, sino en los saltos de temperatura tan habituales en invierno que van más allá de descargarte la batería. Dejar el coche helado en la calle y encender la calefacción a tope nada más arrancar somete a la carrocería a una dilatación rápida y poco progresiva, y eso crea tensiones en la pintura que debilitan su capa protectora día tras día. La pintura pierde su brillo, se vuelve más frágil y deja de cumplir bien su función de barrera frente al exterior, algo que muchos conductores achacan al paso del tiempo sin pensar en el invierno como culpable, y puedo dar fe que es cierto, porque he podido observarlo en mi propio vehículo.

Esas pequeñas grietas invisibles facilitan la entrada de humedad, suciedad y sal de las carreteras, tres enemigos que trabajan en equipo contra la chapa, y con el tiempo, lo que empezó como un simple desgaste térmico puede acabar en la corrosión real de la carrocería, con el gasto que eso supone en el taller. La pintura agrietada deja pasar todo lo malo y la chapa queda desprotegida frente a elementos que en condiciones normales no deberían afectarle.

El problema se agrava en las zonas donde se usa sal en las carreteras, porque esa sustancia es especialmente agresiva cuando encuentra vías de entrada a través de microfisuras, y una vez dentro, la sal acelera el proceso de oxidación de forma brutal y convierte un problema estético en un problema estructural que puede salir muy caro de arreglar.

Lavado a presión
Lavado a presión | Karcher

Lavar el coche en invierno no es opcional, es necesario

Los expertos coinciden en que el mantenimiento preventivomarca la diferencia entre un coche que aguanta bien y otro que empieza a dar problemas de pintura a los pocos años. Lavar el coche con cierta frecuencia en invierno es clave, aunque aparentemente esté limpio, porque la sal, el barro y los residuos se adhieren a la pintura y aceleran su deterioro cuando encuentran microgrietas por donde colarse.

Guardar el coche en garaje siempre que sea posible reduce de forma notable la exposición a heladas prolongadas y a cambios térmicos extremos, así que no es una tontería invertir en una plaza si tienes la posibilidad. No es una solución milagro, pero sí una de las más eficaces a largo plazo para mantener la carrocería en condiciones decentes durante más tiempo.

También ganan peso los tratamientos protectores como ceras y selladores cerámicos, que actúan como escudo frente a la humedad y los agentes agresivos del invierno. Estas capas alargan la vida de la pintura y evitan reparaciones costosas más adelante, porque prevenir siempre sale más barato que reparar. El problema es que muchos conductores ven estos tratamientos como un gasto prescindible cuando en realidad son una inversión que se amortiza sola con el tiempo.

Limpiar ventanilla del coche
Limpiar ventanilla del coche | iStock

Total, que el frío destroza la pintura de tu coche sin que te des cuenta, y cuando quieres reaccionar ya tienes la chapa hecha polvo

Lavar el coche regularmente, guardarlo en garaje si puedes y aplicar algún tratamiento protector son las tres claves para evitar que el invierno te deje el acabado hecho un desastre, porque la pintura no solo es estética, también es la primera línea de defensa de la carrocería frente a la corrosión.

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