CÓMO DESTACARSE A CIELO ABIERTO
Esta nueva versión especial del Fiat 500 confirma que los pequeños detalles marcan la diferencia
Una edición de colección únicamente disponible en modo convertible. Por fuera y por dentro, este acabado tiene una sola misión: distinguirse del resto.

Publicidad
Para más placer, una nueva versión especial. La segunda en poco tiempo, porque el último otoño europeo había llegado con la edición Torino como faceta destacada del modelo 2026 y, ahora, la gama del pequeño híbrido se completa con el Fiat 500 Dolcevita.
El nombre lo dice todo. La industria italiana, a menudo, se acuerda de aquellos placenteros años cincuenta y sesenta. No hace tanto Ferrari incluía sus ya retirados Roma y Roma Spider. Pues, a su manera y para darle forma de coche a los veranos de las costas italianas, esta edición se presenta disponible como convertible sin excepción.

En plano entero y a distancia, el 500 Dolcevita no parece llamar la atención, pero amerita apuntar con lupa, porque es entonces cuando descubrimos los espejos retrovisores laterales incorporando unas carcasas con tratamiento cromado, el acabado diamantado de sus llantas de 16 pulgadas –el tamaño no se altera respecto del modelo de serie con nivel de equipamiento intermedio Icon– y una capota de tela azul exclusiva para esta variante pasajera.
El Fiat 500 Hybrid Dolcevita, un distinguido a cielo abierto
A juzgar por las especificaciones, esta versión especial se basa efectivamente en el acabado Icon, pues agrega a las características básicas funciones clave como el sensor de lluvia, el climatizador automático y un salpicadero más complejo al instalar la pantalla DAB de 10,25 pulgadas.

El tapizado de tela estilo “Pata de Gallo” con efecto piel indicará a los eventuales pasajeros que no se trata de cualquier Fiat 500, aunque alcanzará con que lean el logotipo 500 Fabbrica Italiana Automobili torino bordado sobre la sección negra en contraste que eleva la vara de los asientos.
Hablando de distintivos, este tipo de ediciones especiales merece llevarlos con sutileza. No son más que aportes estéticos para identificar y, como tales, resulta vital que se apliquen con criterio y originalidad. Por la tipografía y el cromado de fondo, el 500 Dolcevita de los marcos de las ventanas traseras termina siendo un acierto del departamento de diseño.
En otro orden, la firma oficializó la llegada del esperado Fiat 500 3+1, que suma a las dos puertas delanteras una trasera con disposición de bisagras invertidas, lo que perfecciona el ingreso a la fila trasera y la carga por acceso lateral.
Publicidad






