REVOLUCIÓN TOTAL
Cambiar la batería del eléctrico costará menos que arreglar tu diésel
El precio se desplomará hasta los 3.000 euros en 2030, y una avería grave en un motor de combustión te saca fácilmente 5.000 euros del bolsillo. La excusa de la batería cara de tu amigo del bar se acaba de caer por su propio peso.

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¿Sabes cuántas veces has escuchado eso de que los coches eléctricos están muy bien pero que cuando se estropea la batería te arruinas? Pues resulta que esa cantinela ya tiene los días contados, porque los números demuestran justo lo contrario y además con una contundencia brutal.
Un estudio de Recurrent apoyado por Goldman Sachs acaba de poner las cartas sobre la mesa, y lo que dicen es que cambiar una batería en 2030 te saldrá por entre 3.000 y 4.800 euros dependiendo del tamaño. Vamos, que si tienes un coche pequeño o mediano con batería de 50-60 kWh podrías resolver el asunto por menos de lo que cuesta arreglar una caja de cambios automática rota en un gasolina. Total que la gran pesadilla del eléctrico se convierte en una operación más barata que las averías gordas de los coches tradicionales, así que el argumento estrella de los escépticos empieza a hacer aguas por todos lados.

Averías que sí duelen
El RACE lo tiene clarísimo, porque una avería seria en un motor de combustión se va tranquilamente por encima de los 5.000 euros. La caja de cambios puede dejarte tirado con facturas de escándalo, y ni te cuento si la correa de distribución decide cascarse y llevarse por delante medio motor.
La culata de un motor es otro clásico del terror mecánico, ya que combina piezas caras con horas de taller y mano de obra especializada que no sale gratis. Mientras tanto, el coche eléctrico ni tiene correa de distribución ni caja de cambios compleja ni culatas que se rompan, así que el mantenimiento se reduce a cambiar neumáticos y poco más.
Mira, es que hasta hay gente preguntando si los eléctricos llevan aceite, porque la simplicidad mecánica desconcierta a más de uno acostumbrado a estar pendiente de mil líquidos y revisiones.

El precio se hunde en picado y no para
Bloomberg NEF calculaba que el coste de las baterías rondaba los 827 dólares por kWh en 2013, una cifra absolutamente disparatada. En 2015 ya había bajado hasta los 475 dólares por kWh, y en 2025 se ha situado en apenas 108 dólares por kWh, lo que significa que una batería de 80 kWh te costaría ahora mismo unos 7.200 euros.
Pero es que Recurrent anticipa que en 2030 llegaremos a los 65 dólares por kWh, así que ese mismo paquete de 80 kWh te saldría por unos 4.380 euros. La caída es brutal, y se debe principalmente a la economía de escala y a que los fabricantes están produciendo baterías a un ritmo industrial que hace cinco años parecía ciencia ficción.
Además, las químicas más baratas como las LFP están ganando terreno frente a las NMC, y eso contribuye a rebajar aún más el precio final del cambio.

Garantías de locura y averías que no existen
Toyota ya ofrece garantías de diez años o un millón de kilómetros si haces el mantenimiento en sus talleres oficiales, porque saben perfectamente que la batería aguanta como una roca. De hecho, los estudios serios indican que apenas el 2,5% de los coches eléctricos necesitan cambiar la batería por averías, y eso teniendo en cuenta que muchos propietarios ni siquiera se plantean el cambio porque hasta ahora salía demasiado caro.
Total que la fiabilidad del eléctrico está resultando apabullante en la práctica real, mientras que los motores de combustión siguen siendo una lotería de averías impredecibles.
Si lo tuyo es evitar sobresaltos mecánicos y talleres cada dos por tres, el coche eléctrico te permite olvidarte de casi todo durante años y años sin sustos gordos. Vamos, que la batería dura más que muchos matrimonios, y cuando toque cambiarla te costará menos que arreglar un turbo reventado o una transmisión cascada en un diésel de los de toda la vida.
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