Las hemorroides, también conocidas como almorranas, no son más que venas hinchadas en el ano y la parte inferior del recto, similares a las venas varicosas. Las hemorroides pueden desarrollarse dentro del recto (hemorroides internas) o debajo de la piel alrededor del ano (hemorroides externas), según explican desde MayoClinic.

Se calcula que casi tres de cada cuatro adultos tendrán hemorroides alguna vez en su vida. Estas pueden aparecer por diferentes causas, pero en muchas ocasiones no está del todo clara la razón por la que las venas se han inflamado.

Hay que tener en cuenta que la edad influye aumentando el riego de sufrir hemorroides debido a la debilitación de los tejidos que hacen de soporte de las ventas del recto y del ano. Asimismo, este efecto puede darse en el embarazo porque el peso del bebé ejerce una importante presión sobre la región anal.

Afortunadamente, existen opciones efectivas para tratar las hemorroides. Muchas personas obtienen alivio con solo con tratamientos caseros como los que vamos a compartir más adelante en este artículo e introduciendo algunos cambios en su estilo de vida.

Causas más frecuentes de las hemorroides

Por norma general, las hemorroides pueden generarse debido al aumento de presión en la zona inferior del recto. Por esta causa, las venas se hinchan e incluso sobresalen formando lo que conocemos como hemorroides externas. Esto puede ser debido a diferentes motivos algunos de los cuales citamos a continuación:

  • Esfuerzo al hacer de vientre, incluyendo pasar mucho tiempo sentado en el inodoro
  • Tener diarrea crónica o estreñimiento
  • Obesidad
  • Estar embarazada
  • Tener relaciones sexuales anales
  • Estar sentado o de pie muchas horas
  • Seguir una dieta con un bajo contenido de fibras
  • Levantar cosas pesadas con regularidad
  • Cómo prevenir las hemorroides

No obstante, hay algunas medidas que podemos tomar para intentar reducir las posibilidades de sufrir las molestas hemorroides. La idea principal consiste en tratar de minimizar la presión sobre esa zona todo lo que podamos. Vamos a ver de qué manera.

Qué hacer y qué no para prevenir la aparición de hemorroides

1. Acuérdate de la fibra: come más frutas, verduras y cereales integrales. Esto hará que las heces se ablanden y aumenten su volumen, lo que te ayudará a evitar el esfuerzo al defecar que puede terminar provocando la aparición de las hemorroides. Te recomendamos que añadas la fibra a tu dieta de manera progresiva para evitar problemas de gases.

Consulta con tu médico si te iría bien tomar suplementos de fibra. En el caso de que te lo recomiende deberás aumentar tu ingesta de agua hasta al menos ocho vasos de agua u otros líquidos cada día. De lo contrario, los suplementos pueden causar o empeorar el estreñimiento.

El agua, el líquido en general, es fundamental para que las heces se mantengan blandas hasta que son expulsadas. El objetivo es siempre tratar de evitar el estreñimiento porque lo que queremos es huir de la presión en esa zona.

2. Ve al baño en cuanto tengas ganas: si te retrasas en ir al baño, las heces pueden endurecerse y secarse en el intestino, lo que dificulta su evacuación. Y si te esfuerzas por evacuar las heces, aumentas el riesgo de desarrollar hemorroides. De hecho, el esfuerzo puede convertir las hemorroides internas en externas.

3. No conviertas el baño en una sala de lectura: el tiempo que pasas en el baño es una necesidad, no unas vacaciones. Si tu baño tiene montañas de revistas o libros, mejor ponlas en otra habitación. No te lleves el teléfono al baño: nada de navegar por Facebook, Instagram o Twitter.

Y es que cuanto más tiempo pases en el retrete, más probable será que te esfuerces por defecar. Además, la posición ejerce una presión adicional sobre los vasos sanguíneos anales. Ambos factores aumentan el riesgo de padecer hemorroides.

4. Muévete: el ejercicio moderado ayuda a mejorar o prevenir muchos problemas intestinales y digestivos, incluidas las hemorroides. No obstante, si tienes hemorroides, ten cuidado: evita hacer sentadillas con pesas y movimientos similares que aumenten la presión abdominal.

Una vez que las tienes, las hemorroides pueden ser internas o externas. Las hemorroides internas como su propio nombre indica, se encuentran en el recto y en términos generales la persona que las tiene no las puede ver ni tampoco sentir. No obstante, y aunque rara vez provocan mal estar, sí que existen algunas señales que los pueden alertar de su presencia:

Sangrado indoloro durante las deposiciones. Puedes notar pequeñas cantidades de sangre de color rojo brillante en el papel higiénico o en el inodoro.

Una hemorroide que empuja a través de la abertura anal (hemorroide prolapsada o protuberante), lo que provoca dolor e irritación, según MayoClinic.

Para las externas, de las que por desgracia sí que se entera quien las padece, estos son algunos remedios caseros que alivian el malestar que causan. Muchas veces sucede que la almorrana o hemorroide sufre una trombosis. Esto ocurre cuando la sangre se acumula en una hemorroide externa y forma un coágulo (trombo), puede provocar lo siguiente:

  • Dolor intenso
  • Hinchazón
  • Inflamación
  • Un bulto duro cerca del ano

Remedios caseros para las hemorroides externas

1. Baños de asiento: para ayudar a aliviar síntomas como el dolor, el picor y la inflamación, así como reducir el riesgo de infección no hay nada mejor que un baño de asiento caliente. Puede prepararse en casa mezclando una o dos cucharadas de bicarbonato de sodio, sal de Epsom y vinagre de sidra de manzana en una bañera. Algunos kits de baño de asiento contienen una bolsita de permanganato de potasio que se añade a 10 centímetros de agua caliente. Se recomienda sentarse en la solución de 15 a 20 minutos de 2 a 3 veces al día. Si no quieres llenar la bañera, puedes usar el bidé. Haz lo que te resulte más cómodo y pienses que sea una medida que podrás mantener por algún tiempo.

2. Hamamelis: la aplicación de hamamelis directamente sobre las hemorroides externas ayuda a aliviar el síntoma. El hamamelis natural es antiinflamatorio, antioxidante y astringente. Se puede aplicar una pequeña cantidad de hamamelis pura sobre las hemorroides con un algodón.

3. Aceite de coco: puede reducir la irritación, el picor y la hinchazón, así como calmar la zona afectada.

4. Aloe vera: tiene propiedades antiinflamatorias y ayuda a curar las heridas. Puede reducir la irritación, el ardor, el picor y la hinchazón. Puede aplicarse directamente en el ano. El aloe vera puede refrigerarse y aplicarse en frío para proporcionar más alivio. Los aditivos y conservantes de algunos geles de aloe vera comprados en tiendas pueden empeorar, por lo que es importante la pureza del aloe vera.

5. Ropa holgada y de algodón: cambia la ropa ajustada de poliéster por la de algodón ultra transpirable (especialmente la ropa interior de algodón) puede ayudar a mantener la zona anal limpia y seca. Esto puede reducir potencialmente los síntomas. Evite utilizar detergentes perfumados o suavizantes para reducir la irritación.

6. Hielo: la aplicación de bolsas de hielo en las hemorroides puede ayudar a reducir el dolor, la irritación, el ardor y la hinchazón. No debe colocarse directamente sobre la zona afectada porque puede causar daños en los tejidos. El hielo tiene que envolverse en una toalla o también pueden utilizarse compresas frías. Las compresas de hielo pueden colocarse durante 15 minutos y repetirse cada hora.