Algo que hay que tener previsto cuando estás de viaje son las posibles emergencias médicas. ¿Qué hacer si te pones malo estando de viaje? En esto de ser prevenidos hemos aprendido bastante gracias a la Covid-19.

En el caso de viajar por la zona euro, una de las ventajas de ser ciudadano de la Unión es que, si te pones enfermo de repente durante una estancia temporal en otro país de la UE por vacaciones, trabajo o estudios, tienes derecho a las prestaciones sanitarias que no puedan esperar hasta que regreses a tu país de origen.

Por qué viajar con la Tarjeta Sanitaria Europea

Tienes los mismos derechos a la asistencia sanitaria que los ciudadanos asegurados en el país de la UE donde te encuentres. Por esta razón es importante que en todos tus viajes lleves contigo tu Tarjeta Sanitaria Europea (TSE). Esta será la prueba de que tienes seguro médico en un país de la UE.

No obstante, si por alguna razón no llevas contigo la Tarjeta Sanitaria Europea o no puedes utilizarla (por ejemplo, porque has acudido a un centro sanitario privado), no pueden negarte la asistencia médica. Eso sí, es posible que tengas que pagar por adelantado y después solicitar el reembolso en su país de afiliación. Esto es: el Estado miembro en que esté asegurado ese paciente o donde tenga derecho a las prestaciones sanitarias con arreglo a su legislación.

Cómo pedir la Tarjeta Sanitaria Europea

La solicitud de la Tarjeta Sanitaria Europea debe ser realizada por la persona titular del derecho a asistencia sanitaria, incluso cuando se trate de solicitar la TSE para sus beneficiarios.

Lo más cómodo es solicitar la Tarjeta Sanitaria Europea por internet, a través de la sede electrónica de la Secretaría de Estado de Seguridad Social y Pensiones.

Este trámite es gratis, cuidado con entrar en páginas que cobran por algo que puedes hacer tú mismo y para lo que no se necesita certificado digital. Pueden dar la sensación de que se trata de las páginas oficiales, pero no, este trámite es gratis.

La tarjeta se le enviará al solicitante a su casa en un plazo no superior a cinco días; no es posible su entrega en mano en ningún caso. La tarjeta será enviada al domicilio registrado en Afiliación. Si necesitas que la manden a una dirección distinta dentro de España y tienes tu número de teléfono registrado en la Seguridad Social, puedes solicitarlo mediante un código que te enviarán al móvil. Recuerda que, si la Tarjeta Sanitaria Europea es para uno de tus beneficiarios, eres tú quien la debe solicitar. Entra aquí para ver todos los trámites.

Otro método para obtener la Tarjeta Sanitaria Europea de manera urgente es llamar al número de atención de la Seguridad Social 901 16 65 65. Allí te informarán de las citas para obtener la Tarjeta Sanitaria Europea y del proceso de solicitud online.

Restricciones de la Tarjeta Sanitaria Europea

1. Los nacionales de países no miembros de la UE no pueden utilizar su TSE para recibir tratamiento médico en Dinamarca, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, salvo si son refugiados residentes en un Estado miembro de la UE o están cubiertos como miembros de la familia de un ciudadano de la UE.

2. Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza se consideran países de la UE a efectos de coordinación de las normas europeas de seguridad social.

3. La TSE no sirve en caso de salvamento y repatriación. Si quieres disponer de transporte gratuito para volver a tu país en caso de enfermedad grave o incapacidad por accidente durante una estancia en otro país de la UE, tendrás que hacerte otro seguro.

4. La TSE tampoco cubre los tratamientos en la sanidad privada ni los costes de tratamientos programados en otro país de la UE.

Recuerda que, en caso de emergencia en cualquier lugar de la UE, puedes ponerte en contacto con los servicios de urgencias llamando gratuitamente al 112 desde cualquier teléfono fijo o móvil.

Para qué no sirve la Tarjeta Sanitaria Europea

Es importante tener muy claro que la Tarjeta Sanitaria Europea:

1. No es una alternativa al seguro de viaje. No cubre la asistencia sanitaria privada ni costes tales como el vuelo de regreso a tu país de origen o la pérdida o sustracción de pertenencias.

2. No cubre los gastos si viajas con la finalidad expresa de recibir tratamiento médico.

3. No garantiza la gratuidad del servicio. Como los sistemas de asistencia sanitaria de cada país son diferentes, los servicios que en su país son gratuitos pueden no serlo en otros.