MURCIA

La inquietante leyenda de las cadenas de la Catedral de Murcia

La obra, esculpida en piedra caliza, también es conocida por presentar una historia muy perturbadora

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Dicen que no te irás a dormir sin saber algo nuevo. Por ello, hoy nos hemos puesto manos a la obra para dedicarle un ratito a una de las construcciones arquitectónicas más bonitas de nuestro país. Nos trasladamos hasta Murcia con el objetivo de conocer un poco más la Santa Iglesia Catedral de Santa María, conocida también como la Catedral de Murcia. Declarada Monumento Nacional en 1931, es una de las construcciones más antiguas e importantes de España. Comenzó a construirse en 1394, pero las obras se prolongaron hasta 1465.

Es un edificio clave en el arte barroco nacional pues, además, fue construido en el mismo lugar que la antigua mezquita mayor de la ciudad. Actualmente, se encuentra ubicado en el casco antiguo de la ciudad de Murcia, concretamente, en la plaza del Cardenal Belluga. Un edificio absolutamente impresionante que es visitado cada día por cientos de personas. Y es que, es uno de los grandes emblemas de la ciudad. Pero, lo que no todo el mundo sabe es que las cadenas que rodean la catedral guardan una curiosa, pero muy macabra leyenda.

La leyenda de las cadenas que rodean la Catedral de Murcia

Cuenta la leyenda que, en el año 1500, un mendigo llegó a Murcia alegando ser escultor. No había tenido mucha suerte en la vida, por lo que intentaba sobrevivir como podía. Había sido rechazado en muchos lugares, pero él insistía que tenía mucha habilidad como escultor. Casualmente, por aquel entonces, el Marqués de los Vélez estaba construyendo una capilla.

El escultor le propuso construir una cadena que rodease la capilla. Una propuesta que llamó la atención el Marqués de los Vélez. Eso sí, le dejó claro que, si le gustaba el resultado de su creación le perdonaría la vida. Pero, en el caso de que no fuese de su agrado se tendría que atener a las consecuencias. El protagonista de esta historia aceptó el acuerdo. Por ello, intentó llevar a cabo su mejor trabajo. Tardó 7 años en finalizar la cadena, de 90 eslabones de casi un metro de largo. Pero, el resultado dejó a todos completamente impresionados.

Escudo en la Catedral de Murcia
Escudo en la Catedral de Murcia | Imagen de ElsaNacidaLibre, licencia: CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

El perfeccionismo de la obra y el buen trabajo del escultor fue alabado por la nobleza. Ante ello, feliz por terminar su obra de la mejor manera, el escultor consideró que su destino le aguardaba en otro lugar. Por ello, anunció su marcha de Murcia. Pero, el Marqués de los Vélez, cegado por la soberbia, no lo dejó ir. Con temor de que el escultor pudiese replicar la obra en otro lugar, ordenó su arresto.

La leyenda adquiere tintes oscuros, pues se dice que el Marqués de los Vélez ordenó que le cortasen las manos al escultor. Lejos de quedar ahí, y con el objetivo de asegurar que su plan fuese llevado a cabo a la perfección, también ordenó que le sacasen los ojos. De esta manera, no habría nunca ninguna otra réplica. Eso sí, leyendas aparte, muchos estudios, años después, han averiguado que el escultor de las cadenas fue Jacobo de Cártago.

Un famoso escultor que, en realidad, no era mendigo. Sea como sea, lo que está claro es que la Catedral del Murcia es una de las obras más sorprendentes de nuestro país. De hecho, se dice que la torre, de 93 metros de altura, se posiciona como el tercer campanario más alto de España. Sin lugar a duda, una visita obligatoria si se viaja a Murcia.

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