ESTADOS UNIDOS

Cañón del Antílope: el cañón ondulando y naranja que no querrás perderte

Entre dunas de roca y desiertos infinitos, en el suroeste de Estados Unidos, se ubica un paisaje de lo más fotogénico cuyas imágenes han dado la vuelta al mundo: el Cañón del Antílope.

Cañón del Antílope

Cañón del AntílopePixabay

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Estrecho y ondulado, con paredes de arenisca naranja y roja, este rincón del planeta atrae a miles de personas cada año, que llegan hasta allí para disfrutar de su luz y su magia. De él podemos contarte algunas otras cosas, como que no se trata de un cañón convencional sino de un 'slot canyon'. Es decir, un estrecho desfiladero tallado a lo largo de los siglos por la erosión fluvial. La acción del agua de lluvia, sobre todo durante tormentas, ha creado paredes lisas y onduladas que cambian de tonalidad según la hora del día y la intensidad del sol.

Lo cierto es que los rayos de sol que se cuelan desde arriba dan lugar a un espectáculo de colores que fotógrafos experimentados no pueden resistirse a capturar con su cámara. Desde el naranja intenso hasta el rojo profundo, pasando por tonos violáceos y dorados, enamoran también a los aficionados y viajeros.

Cañón del Antílope
Cañón del Antílope | Pixabay

Cabe apuntar que su luz no es su único atractivo, sino que cuenta también con otros puntos fuertes. Por ejemplo, su ubicación. Situado cerca de la ciudad de Page, en el condado de Coconino, al norte de Arizona, está muy cerca de otros lugares turísticos como son el Lago Powell o el Parque Nacional Glen Canyon. De este modo, el viajero puede organizar una ruta de varios días por la zona y aprovechar mejor los trayectos.

Dicho esto, y volviendo al Cañón del Antílope en sí mismo, queremos contarte que este se divide en varias secciones, entre las que hay dos principales. Por un lado está el Cañón Superior, Upper Antelope Canyon, y por otro el Cañón Inferior, Lower Antelope Canyon. Mientras la primera sección es la más accesible, famosa por lo bonita que se ve la luz en sus paredes, la segunda cuenta con escaleras y pasajes más desafiantes y resulta perfecta para los aventureros.

Cañón del Antílope
Cañón del Antílope | Pixabay

Eso sí, has de tener en cuenta que si quieres recorrerlo, debes hacerlo siempre con la compañía de un guía local. Las visitas duran entre una y dos horas, y los guías aportan información sobre la historia, la cultura y la geología local. Durante el trayecto, se disfruta de arte natural, naturaleza y aventura a partes iguales. Y al terminar, tanto el corazón como la memoria del teléfono están llenos.

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