NAVARRA
El edificio medieval de Pamplona que pasó de palacio real a guardar uno de los mayores tesoros de Navarra
Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Pamplona para conocer todos los secretos del Archivo Real y General de Navarra.

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Viajamos hasta Pamplona, donde podemos descubrir un gran número de construcciones y monumentos verdaderamente sorprendentes y espectaculares. Un claro ejemplo lo encontramos, precisamente, en el Archivo Real y General de Navarra. Ocupando lo que era el Palacio de los Reyes de Navarra, se trata de una de las edificaciones históricas más antiguas y emblemáticas de Navarra.
Archivo Real y General de Navarra, a través de su historia
Para comenzar, debemos tener en cuenta que, tras varias décadas de abandono, fue rescatado para su cometido actual. Sus orígenes se remontan al siglo XII cuando, en época medieval, sirvió de residencia a los obispos de Pamplona y a los monarcas de este Reino. Aproximadamente en 1530, pasó a ser habitado por los virreyes y, desde 1841, por los capitanes generales.
Con posterioridad, en sus dependencias se alojó el Gobierno Militar. En cuanto al proyecto de rehabilitación fue obra de Rafael Moneo, reconocido arquitecto navarro. Además, fue inaugurado en 2003 por los Reyes de España como depósito documental. Lo que es un hecho es que esta construcción está en un punto tan estratégico como es el casco antiguo de Pamplona, en pleno corazón de las murallas y frente a la basílica de San Fermín de Aldapa, que data del siglo XVII.

Fue el rey Sancho VI el Sabio quien, en el siglo XII, ordenó su construcción. Cabe destacar que, a lo largo de los siglos, ha ido cambiando de manos con cierta frecuencia. Y todo por los sucesivos enfrentamientos entre el obispado y la corona por su propiedad. Lo que es un hecho es que el Archivo Real y General de Navarra ofrece una peculiar imagen en la que se integra la vieja fachada del Palacio con ciertos elementos de nueva construcción.
De su pasado histórico conserva la sala gótica abovedada que está dedicada a exposiciones de los documentos más relevantes del Archivo. No podemos dejar de mencionar el patio interior porticado, ahora acristalado, que cuenta con un precioso parterre ajardinado justo en el centro.
Archivo Real y General de Navarra, a través de sus características
El edificio cuenta con tres plantas y está adosado a una torre de once pisos, aunque la mayoría están bajo tierra. Está destinada a depósito de documentos, por lo que cuenta con los sistemas más avanzados para la clasificación, conservación, consulta y custodia del patrimonio documental de Navarra.
En el hueco central encontramos un lucernario que permite una amplia recepción de luz natural. Respecto a la planta baja, es donde está ubicado el salón de actos y una sala de lectura y estudio de hasta 18 plazas. En la primera planta encontramos los despachos técnicos y la biblioteca, mientras que en la segunda, además de la parte alta de la biblioteca, están los talleres de restauración, microfilmación y fotografía.
Los documentos del Reino, a los que se fueron añadiendo los fondos de otras tantas instituciones, son el núcleo del Archivo Real y General de Navarra. Entre otras cuestiones, porque en él se conserva toda la documentación de las antiguas Cortes de Navarra y su Diputación, desde finales del siglo XV hasta el año 1836. Para poder consultar esos fondos documentales, se necesita una tarjeta de investigador que el propio Archivo expide gratuitamente. Sin duda, estamos ante una de las grandes joyas no solamente de Pamplona, sino también de la Comunidad Foral de Navarra. ¡Y no es para menos!
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