Nos gusta mirar al cielo y perdernos entre sus estrellas, solemos hacerlo en verano cuando las noches son cálidas y el campo o la playa nos acogen sin na más que el cielo sobre nuestra cabeza y el tiempo de la noche a nuestros pies. Y así descubrimos constelaciones y mundos, lluvias de estrellas, lunas menguantes e incluso alguna nube inoportuna. Pues bien, esa sensación de absoluta libertad que experimentamos cuando nos perdemos en un cielo estrellado puede ser tan nuestra cualquier noche tan solo a condición de que nos alojemos en un hotel muy especial, Mil Estrelles. No se trata de un hotel al uso sino de uno que auna el vanguardismo de su concepto con lo vintage de su decoración, son indiscretas burbujas de techo transparente que esconden camas con dosel, habitaciones de hotel para que puedas ver sin ser visto y perderte en el cielo desde la comodidad de tu cama. El hotel dispone de habitaciones interiores pero las que te llevarán a Girona a mirar al cielo son las que se ubican en sus sorprendentes burbujas; Altair, 30 metros de habitación, 420 de jardín y orientada a las estrellas del oeste; Casiopea, 19 metros de habitación, 126 de jardín y orientada a las estrellas del este; Antares, también 30 metros de habitación con 280 de jardín y orientación a las estrellas del sur; Polaris mira a las estrellas del norte en sus 30 metros de habitación y 160 de jardín con la particularidad de que su salón es totalmente abierto y dispone de una bañera vintage en lugar de ducha; Spica es la gran suite, tipo duplex, con chimenea y mirando a las estrellas del este. Y, como a las noches les siguen los días, en Mil Estrelles tienen también planes para las horas de luz: disponen de flotarium -el único en España que puede utilizarse por parejas-, jacuzzi, la posibilidad de alquilar bicicletas o la de regalarte un masaje con aceites esenciales, minerales y cuarzos. ¿Dónde? ¿Y cuánto va a costarme? seguro que son preguntas que, a estas alturas del hotel, te asaltan con insistencia: pues bien, el hotel Mil Estrelles está en Borgonyà, en el interior de la provincia de Girona y en cuanto al precio, está entre los 179 euros por noche en la suite Spica y los 119 de Casiopea, un capricho apto para una noche romántica en la que celebrar el amor y la vida ¿no crees?