GEORGIA

Vardzia, un monasterio medieval con mucha historia

Vardzia, al sur de Georgia y en el corazón del valle del río Kura, es una muestra única y excepcional de ingeniería medieval.

Vardzia, en Georgia

Vardzia, en GeorgiaPixabay

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Este espectacular complejo se construyó en el S.XII durante el reinado de la reina Tamar y pretendía ser tanto un refugio con fines defensivos como un centro monástico: se trata de un complejo excavado en la roca con más de 600 cuevas concertadas entre sí a través de túneles, escaleras y pasadizos; es un complejo al que no le falta detalle: cuenta con capillas, celdas monásticas, almacenes y también habitaciones para la nobleza de la época.

La elección del lugar para construir este complejo no fue casual, su ubicación es estratégica porque está en un acantilado, a 400 metros sobre el río y eso hacía que fuera mas difícil de atacar que de defender; en la actualidad para acceder a él hay que subir senderos que atraviesan el acantilado lo que, además, permite disfrutar de espectaculares vistas panorámicas del valle de Kura.

Vardzia, en Georgia
Vardzia, en Georgia | Pixabay

Tras maravillarte ante esas vistas panorámicas llegarás a la entrada del complejo y accederás a las primeras celdas monásticas; tras ellas está la capilla principal en cuyas paredes se conservan frescos medievales tanto de escenas bíblicas como retratos de la reina Tamar; entre esos murales que conservan su color y la luz que entra en el complejo a través de pequeñas ventanas, el ambiente aquí es muy espiritual, casi místico.

Después, saliendo de la capilla, descubrirás como los túneles se distribuyen en todas direcciones, algunos de hecho eran salidas secretas del complejo, otros conectaban las celdas de los monjes con los almacenes y las cocinas y algunos pasadizos terminan en miradores naturales de escándalo, con vistas sobre el río y las montañas que rodean el complejo.

Vardzia, en Georgia
Vardzia, en Georgia | Pixabay

Y no creas que la visita termina ahí, en las zonas más profundas del complejo están las habitaciones más grandes, aquí las cuevas son frescas incluso en verano y se cree que servían tanto de alojamiento para los nobles como de almacenes.

El clima, duro en invierno, hace que los meses más cálidos del año sean los más recomendados para visitar este complejo, especialmente los meses de primavera porque entonces el entorno boscoso en que se ubica está especialmente bello gracias a la floración de la vegetación silvestre.

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