ASTURIAS

Palacio de Revillagigedo de Gijón: su origen y qué hay detrás de su curioso nombre

Ponemos rumbo a Gijón para conocer la sorprendente historia que se esconde tras el precioso Palacio de Revillagigedo.

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Viajamos a la preciosa ciudad asturiana de Gijón, donde encontramos un gran número de construcciones y monumentos que, desde luego, no dejan indiferente a nadie, ni mucho menos. Un claro ejemplo es el Palacio de Revillagigedo. También conocido como Palacio del Marqués de San Esteban de Natahoyo, es una edificación situada en el barrio de Cimadevilla, y forma un conjunto único con la colegiata de San Juan. Cabe destacar que se trata de un excepcional ejemplo en cuanto a arquitectura palaciega asturiana del siglo XVIII se refiere. En 1974, el Palacio de Revillagigedo de Gijón fue declarado Bien de Interés Cultural.

Palacio de Revillagigedo de Gijón, a través de su historia

El origen de este edificio se debe a Carlos Miguel Ramírez de Jove, primer marqués de San Esteban de Natahoyo, un título nobiliario que fue otorgado por el rey Felipe V en marzo de 1708. Fue este noble quien ordenó esta construcción en 1704, aprovechando una torre medieval de estilo gótico, del siglo XV, que se encontraba en ese mismo punto.

Es conocido como Palacio de Revillagigedo porque, en la misma familia que lo construyó, recayó con posterioridad el título de Condes de Revillagigedo. Las obras finalizaron en 1721, estando bajo la dirección de Francisco Menéndez Camina. Fue él quien, a su vez, proyectó el impresionante Palacio de Camposagrado de Avilés.

Palacio de Revillagigedo de Gijón, a través de sus características

Esta edificación barroca está compuesta por dos espectaculares torres almenadas de cuatro alturas. Una más antigua y, la otra, construida para mantener la simetría. Todo ello junto a un cuerpo central de tres alturas que no solamente une a la perfección las dos torres, sino que también realza, en cierta manera, la fachada.

Detalle del Palacio de Revillagigedo
Detalle del Palacio de Revillagigedo | Imagen de Pablo Gutiérrez, licencia: CC BY-SA 3.0 ES, via Wikimedia Commons

En el palacio, contrasta la austeridad y solidez de las torres con la gran abundancia decorativa que podemos encontrar en el centro. De hecho, esta parte está perfectamente dividida en cinco calles, partiendo de la planta baja. En ella encontramos cinco arcos que conforman una espectacular galería porticada, cuyas columnas exteriores se prolongan por la fachada del edificio hasta el tejado.

En cuanto a la central, es algo más ancha y está articulada con columnas jónicas en la planta baja, de orden compuesto en el primer piso y, por último, de tipo toscano en el segundo. Entre estas últimas, de hecho, se dispone el escudo. El primer piso constituye la parte noble, con un total de cinco ventanas con balconada. En el interior, se abre un impresionante patio central de planta cuadrangular, en torno a un total de ocho columnas toscanas.

No podemos dejar de mencionar el precioso escudo heráldico de la fachada, que fue reconstruido por completo en 2004 después de una intensa investigación. Es más, también se pudo realizar gracias a una fotografía datada en 1860 en la que aparece el escudo. Gracias a ambas cuestiones, se pudo crear una copia en arenisca. En la actualidad, este Palacio de Revillagigedo se ha convertido en uno de los grandes atractivos de Gijón. ¡Y no es para menos!

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