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3 carreteras que desaparecen cuando sube la marea y a qué pueblos se dirigen
Hay carreteras que el mar engulle por completo al menos dos veces al día, te contamos a dónde llevan cuando emergen.

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La naturaleza nos regala espectaculares imponentes, algunos de belleza inolvidable (lo que nos recuerda aquello que decía Oscar Wilde de que la naturaleza imita al arte… en ocasiones parece que el genio irlandés tenía bastante más razón de la que le reconocían sus coetáneos); en este caso no hablamos tanto de alardes de belleza como de espectáculos imponentes¿te imaginas cómo sería vivir en un lugar que se queda incomunicado al menos dos veces al día solo porque ha subido la marea? Porque sí, existen lugares en los que esto sucede…
Passage du Gois, en Francia

El Passage du Gois, una carretera de 4 kilómetros de longitud, se inunda dos veces al día aunque por supuesto se trata de una carretera preparada para tal efecto: cuenta con torres refugio para personas que se queden atrapadas por la marea; el Passage du Gois conecta la tierra continental con la isla de Noirmoutier, famosa no solo por esta carretera sino también por su castillo medieval, sus marismas, su capital de callejuelas blancas, las villas Belle Epoque cercanas a las playas, sus puertos y su ambiente atlántico, tranquilo y marinero.
Passage du Gois es, probablemente, la carretera mareal más famosa del mundo y es que durante siglos fue el único acceso a la isla de Noirmoutier (el puente data de los años 70 del siglo pasado); se trata de una carretera muy plana y recta que señaliza con postes la altura del agua y que solo puede cruzarse con marea baja, con marea alta desaparece por completo.
Holy Island Causeway, en Inglaterra

Esta carretera se dirige a la isla de Lindisfarne (también llamada Holy Island) y dos veces al día queda anegada; aunque es un fenómeno sobradamente conocido, todos los años son varios los coches que quedan atrapados y por eso se recomienda encarecidamente respetar los horarios de cruce seguro.
Está al norte de Inglaterra, cerca de la frontera con Escocia, y es la carretera mareal más famosa de las islas británicas ¿por qué es interesante cruzarla más allá de la experiencia de rodar por una carretera que aparece y desaparece? Porque nos lleva a Lindisfarne, una isla en la que vive muy poca gente pero en la que se conserva un patrimonio de no poco interés: un monasterio medieval, un castillo sobre un promontorio rocoso y vestigios de las incursiones vikingas en el S.VIII.
Carretera de arena a Omey Island, en Irlanda

Esta carretera de arena que lleva a la isla Omey desaparece por completo cuando la marea está alta y, dado que no hay otra alternativa para cruzar a esta isla, el acceso a ella depende por completo de las mareas. No esperes descubrir en ella un patrimonio histórico importante pero sí un espectacular paisaje atlántico y una profunda sensación de aislamiento cuando sube la marea.
Esta carretera es la más natural de las tres incluidas en esta pequeña lista, ni siquiera está asfaltada aunque sí señalizada con postes; se trata en realidad de una pista de arena muy expuesta a las inclemencias del tiempo que une la tierra continental con la isla de Omey, solo es posible cruzarla durante unas pocas horas al día.
¿Más carreteras que el mar engulle dos veces al día?

Las hay, aunque no son tan populares como las que tres de las que hemos hablado: Mersea Strood es una antigua calzada de origen romano que queda sumergida dos veces al día y que es usada regularmente por los residentes de West Mersea; Cramond Causeway, en Escocia, queda sumergida también dos veces al día y cuenta con pilares refugio para quienes se quedan atrapados; y Burgh Island Causeway que tiene de particularidad respecto a las anteriores que, aun quedando sumergida cuando la marea es alta, se puede transitar por ella en un peculiar tractor.
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