GUATEMALA

Historia del Arco de Santa Catalina de Antigua Guatemala y la curiosa razón por el que se construyó

Ponemos rumbo a Antigua Guatemala para conocer todos los detalles de su imponente Arco de Santa Catalina.

Publicidad

Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Antigua Guatemala, una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que, anualmente, es visitada por miles de turistas. Entre la gran cantidad de construcciones y monumentos a visitar, hay uno que no deja indiferente a nadie, y es el Arco de Santa Catalina.

Pertenecía a las monjas reclusas del convento de Santa Catalina Virgen y Mártir pero, tras su traslado forzoso tras los Terremotos de Santa Marta en 1773, la estructura quedó abandonada. Este Arco, el Claustro Conventual y la Nave de la Iglesia conforman el conjunto monumental del Antiguo Convento de Santa Catalina Virgen y Mártir, de los cuales el arco y la nave de la iglesia son propiedad de la municipalidad de la Antigua Guatemala.

El claustro conventual, por su parte, es propiedad privada desde principios del siglo XIX. Los otros dos elementos quedaron abandonados, aunque en la década de 1890, el Arco de Santa Catalina fue reacondicionado por el gobierno y se construyó en él una torrecilla para colocar un reloj.

Arco de Santa Catalina, Antigua Guatemala
Arco de Santa Catalina, Antigua Guatemala | Imagen de No está mal, licencia: CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

Arco de Santa Catalina de Antigua Guatemala, a través de su historia

El Convento de Santa Catalina Virgen y Mártir era de reclusión, por lo que las internas tenían que evitar tener contacto con el resto de personas. Poco a poco, fue ganando adeptas y, debido a su crecimiento, fue necesario ocupar parte de la cuadra situada en frente, pero suponía un problema: no tenían intención de cruzar por mitad de la calle. Por lo tanto, el Arco de Santa Catalina nace por la necesidad de no ser vistas mientras cruzaban al resto del convento. Fue en julio de 1693 cuando se inició su construcción.

La ciudad, por aquel entonces conocida como Santiago de los Caballeros de Guatemala, fue azotada por tres fuertes terremotos durante el siglo XVIII: el terremoto de San Miguel (1717), el terremoto de San Casimiro (1751) y los terremotos de Santa Marta (1773). Después del segundo de los mencionados, que provocó grandes daños en la ciudad, se renovaron muchos edificios, hasta tal punto que parecía un lugar completamente nuevo.

En cuanto al Arco, en un principio, no contemplaba el reloj que podemos ver en la actualidad, que fue colocado en la década de 1890. A pesar de que este elemento quedó dañado durante el terremoto de 1976 y dejó de funcionar, fue reparado y puesto en marcha en 1991. Cabe destacar que era necesario darle cuerda cada tres días, que es de la marca francesa Lamy Amp Lacroix y data de finales del siglo XIX.

En la actualidad, el convento se ha convertido en el Hotel Convento de Santa Catalina Mártir y la calle es conocida como “La Calle del Arco”, en la que se da la bienvenida al nuevo año con una gran cantidad de espectáculos culturales, desde música a poesía, pasando por bailes tradicionales. ¡Todo un enclave de esta preciosa ciudad, qué duda cabe!

Viajestic» Destinos

Publicidad